Mario Yamuza y Daniel Fajardo vuelven a unir sus talentos en un nuevo menú a cuatro manos en Casa Marcos
Los chefs majoreros presentan los días 24 y 25 de abril una propuesta gastronómica completamente inédita en Villaverde, consolidando una colaboración que reinterpreta la cocina canaria desde la contemporaneidad
María C.
22 de abril de 2026 a las 19:20
Una colaboración que evoluciona
La exitosa colaboración entre los chefs Mario Yamuza (Tagoro Gastrotasca) y Daniel Fajardo (Casa Marcos) regresa con fuerza tras el éxito de su primera edición. Esta vez, el escenario se traslada a Casa Marcos, en Villaverde, donde los días 24 y 25 de abril se servirá un menú degustación completamente inédito que promete sorprender a los comensales más exigentes.
Esta segunda cita gastronómica se presenta como una evolución natural de la primera experiencia, donde ambos chefs profundizan en su diálogo culinario. Más que una simple repetición, se trata de una reafirmación del encuentro entre dos cocinas con identidad propia, donde el producto canario vuelve a ser el eje central, pero con un enfoque renovado, más maduro y personal.
Un menú que reinterpreta la tradición canaria
La propuesta gastronómica arranca con una copa de bienvenida que invita al comensal a sumergirse en un recorrido donde la memoria gastronómica de las islas se reinterpreta con sutileza. Los primeros bocados marcan el tono de la experiencia: tomate, aceituna y albahaca, una tríada clásica trabajada desde la precisión técnica; brandada de cherne, hierbas y uvas, donde el pescado local se expresa con elegancia; y gofio, atún y yema, un guiño directo a la identidad canaria desde una mirada contemporánea.

El desarrollo del menú continúa con platos que demuestran la madurez creativa de ambos chefs. El escabeche vegetal introduce acidez y frescura, preparando el paladar para uno de los platos más evocadores: el puchero canario, reinterpretado desde la alta cocina sin perder su esencia reconfortante que tanto caracteriza a este plato tradicional.
Técnica y producto en perfecta armonía
La propuesta continúa demostrando el dominio técnico de Yamuza y Fajardo con platos como el espárrago con holandesa y peto, que aporta equilibrio y finura al conjunto. Destaca especialmente la sorprendente sopa tonka, que introduce matices aromáticos poco habituales en la cocina isleña, demostrando la capacidad de innovación de los chefs sin perder la conexión con el territorio.
La sección marina del menú se materializa en la merluza en salsa verde y brunoise fresca, un ejercicio de limpieza y precisión que pone en valor el producto del mar. Los pases salados culminan con intensidad gracias a un steak tartar que cierra esta parte del menú con carácter y personalidad.
Un final dulce que mantiene la elegancia
El tramo dulce del menú mantiene el mismo discurso de equilibrio y sutileza que caracteriza toda la propuesta. La pera con vinagre de Jerez y jengibre actúa como transición perfecta, aportando frescura y acidez que prepara el paladar para el cierre. El final llega con chocolate blanco y maracuyá, un juego entre dulzor y acidez tropical que aligera la experiencia gastronómica.
La experiencia concluye con petits fours, pequeños bocados que prolongan la sensación de armonía y redondean una propuesta gastronómica que promete dejar huella en los comensales.
El futuro de la gastronomía majorera
Este encuentro gastronómico representa mucho más que una simple colaboración entre dos restaurantes. Tagoro Gastrotasca y Casa Marcos se han convertido en espacios de referencia donde el talento local dialoga y evoluciona. Mario Yamuza y Daniel Fajardo demuestran que la cocina majorera tiene mucho que decir en el panorama gastronómico actual, siempre desde el respeto al producto y la tradición, pero con una mirada decididamente contemporánea.
Las plazas son limitadas y el menú estará disponible exclusivamente durante los dos días señalados. Una oportunidad única para disfrutar de esta conversación gastronómica que promete consolidarse como uno de los eventos culinarios más destacados de la temporada en Fuerteventura, demostrando que cuando la cocina se entiende como diálogo, siempre hay algo nuevo e interesante que contar.



