Un sismo de magnitud 4.1 mbLg sacudió este jueves las islas de Gran Canaria y Tenerife, generando alarma entre los habitantes de diversas zonas de ambas islas.
Un movimiento sísmico significativo
El terremoto, registrado a las 12.26 horas, tuvo su epicentro en el conocido ‘Volcán de Enmedio’, un volcán submarino situado entre Gran Canaria y Tenerife. Según el Instituto Geográfico Nacional, el sismo se produjo a una profundidad de diez kilómetros, lo que contribuyó a que fuera sentido en múltiples áreas de las islas capitalinas.
El fenómeno natural alcanzó una intensidad máxima de III en la escala de intensidad sísmica, afectando principalmente al noroeste y cumbres de Gran Canaria, así como al sur, este y área metropolitana de Tenerife. Este tipo de movimientos suelen ser percibidos por las personas en reposo y pueden causar vibraciones en objetos colgantes.
Reacciones y contexto geológico
La actividad sísmica en la región no es inusual, dado que el archipiélago canario se encuentra en una zona de alta actividad volcánica. Sin embargo, la magnitud y el alcance del sismo han generado preocupación entre los residentes y las autoridades locales, quienes monitorean de cerca cualquier actividad adicional.
El ‘Volcán de Enmedio’ ha sido objeto de estudio por parte de científicos debido a su ubicación estratégica entre dos de las islas más pobladas de Canarias. Aunque no se han reportado daños materiales significativos ni heridos, el evento ha servido como un recordatorio de la naturaleza dinámica y cambiante del entorno geológico de la región.



