El Hospital General de Fuerteventura implanta una nueva tecnología para tratar el dolor crónico complejo
El Hospital General de Fuerteventura ha dado un paso adelante en la atención a pacientes con dolor crónico al incorporar una nueva tecnología que permite la administración localizada de fármacos directamente sobre las vías nerviosas implicadas en la percepción del dolor.
Redacción Radio Insular
29 de octubre de 2025 a las 19:30

Este sistema implantable de infusión intratecal supone una innovación relevante para las aproximadamente 26.000 personas que padecen dolor crónico en la isla, especialmente en aquellos casos en los que los tratamientos convencionales no logran resultados satisfactorios.
El pasado viernes, 24 de octubre, la unidad del Dolor del hospital llevó a cabo la primera implantación del dispositivo en un paciente con un cuadro de dolor crónico complejo y refractario al tratamiento. La intervención consistió en colocar una bomba de infusión que permite administrar el fármaco directamente en la médula espinal, interrumpiendo las vías del dolor en su origen.
Gracias a esta tecnología, se consigue una elevada concentración terapéutica en el punto de acción utilizando dosis mucho menores que las de los tratamientos orales o sistémicos. Además, se logra un alivio más eficaz, una mejor tolerancia y una notable reducción de los efectos secundarios.
La unidad del Dolor del Hospital General de Fuerteventura, coordinada por los especialistas en Anestesiología, Reanimación y Tratamiento del Dolor Katarzyna Szymczak y Rafael Guerra, contó con la colaboración de la unidad del Dolor del Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria, representada por su especialista Carlos Horas.
Tecnología avanzada y procedimiento personalizado
La bomba de infusión intratecal se programa de manera individualizada desde un ordenador, adaptando las dosis y ritmos de administración a las necesidades específicas de cada paciente. Este sistema no requiere intervención directa del paciente ni de sus cuidadores, lo que mejora la adherencia terapéutica y la calidad de vida.
La colocación del dispositivo se realiza en quirófano mediante anestesia local y sedación, a través de una breve intervención que incluye una incisión en la espalda y control radiológico continuo para garantizar la precisión del procedimiento. El catéter se inserta en el espacio intratecal y se conecta a un pequeño depósito colocado bajo la piel del abdomen.
Una vez implantada, la bomba debe ser rellenada periódicamente, cada varios meses, mediante una sencilla inyección a través de la piel, asegurando su eficacia a largo plazo.
El dolor crónico, una enfermedad en sí misma
La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera el dolor crónico no solo un síntoma, sino una enfermedad por derecho propio. Se define como aquel que aparece de forma continua durante más de cuatro días a la semana y persiste al menos tres meses.



