El Gobierno de Canarias ha culminado las obras de clausura y sellado del vertedero de Matas Blancas, en el municipio de Pájara, una intervención considerada estratégica para la recuperación ambiental de uno de los espacios más degradados por vertidos incontrolados del archipiélago. La actuación ha contado con un presupuesto de 1.062.444,95 euros y se ha ejecutado en un plazo de cuatro meses, entre el 30 de septiembre de 2025 y el 28 de enero de 2026.
El acto de recepción de los trabajos contó con la presencia del consejero de Política Territorial, Cohesión Territorial y Aguas del Gobierno de Canarias, Manuel Miranda; la presidenta del Cabildo de Fuerteventura, Lola García; el alcalde de Pájara, Alejandro Jorge; y la directora de la Agencia Canaria de Protección del Medio Natural, Montserrat Ortega.
Miranda destacó que se trata de una “intervención estratégica para la restauración ambiental y paisajística de uno de los mayores espacios degradados por vertidos incontrolados” de Canarias. La presidenta del Cabildo, por su parte, agradeció la “sensibilidad” del Gobierno regional con la preservación del territorio y subrayó la importancia de la coordinación entre administraciones para recuperar este entorno.
Los primeros depósitos de residuos en Matas Blancas se remontan a los años 1993 y 1994. Con el paso del tiempo, los vertidos se extendieron de forma progresiva y sin control hasta ocupar el cauce del barranco de Fuente Nueva-Güerepe, alterando gravemente su funcionamiento natural. La acumulación de residuos llegó a coronar las vertientes del barranco, generando taludes y plataformas de grandes dimensiones y alto impacto visual.
El vertedero llegó a ocupar una superficie total de 246.553 metros cuadrados, convirtiéndose en uno de los más extensos del archipiélago.
La clausura de Matas Blancas se enmarca dentro de la estrategia del Ejecutivo regional para corregir impactos ambientales históricos y recuperar espacios degradados. Según explicó el consejero, uno de los objetivos prioritarios es restaurar todos los vertederos incluidos en el procedimiento de infracción abierto por la Comisión Europea en 2015. Entre 2024 y 2025, el Gobierno autonómico ha destinado cerca de 4,5 millones de euros al sellado de ocho vertederos en Canarias.
El proyecto ha abarcado toda la superficie afectada e incluso ha ampliado el ámbito inicial para intervenir en zonas con residuos dispersos. Los trabajos han incluido la estabilización de taludes, el sellado de residuos —principalmente de construcción y demolición, restos vegetales, madera, metales y neumáticos— y la recuperación del cauce del barranco.
Debido a la complejidad de la actuación, la zona se dividió en ocho áreas diferenciadas, aplicando soluciones técnicas específicas y materiales adaptados a la diversidad cromática del suelo para lograr una integración paisajística adecuada.
También se protegió una laguna temporal situada aguas abajo del vertedero, considerada un enclave de alto valor ecológico. En esta zona, las labores se realizaron manualmente para evitar el impacto de maquinaria pesada.
La actuación se ha desarrollado en suelo rústico, dentro del ámbito de la Reserva de la Biosfera de Fuerteventura, y ha tenido en cuenta la presencia del guirre o alimoche común, especie protegida y única representante de los buitres en Canarias.




