Oswaldo Betancort y Lola García, presidentes de los cabildos de Lanzarote y Fuerteventura, respectivamente, manifiestan su oposición a las Zonas de Aceleración de Renovables impulsadas por el Gobierno de Canarias, pidiendo diálogo y reflexión sobre las realidades insulares.
Defensa del territorio y del paisaje insular
Los presidentes de los cabildos de Lanzarote y Fuerteventura, Oswaldo Betancort y Lola García, han expresado su rechazo al modelo de Zonas de Aceleración de Renovables (ZAR) propuesto por la Consejería de Transición Ecológica y Energía del Gobierno de Canarias. En un comunicado conjunto, ambos líderes insulares han destacado su «posicionamiento firme y compartido en defensa del territorio, del paisaje y de un modelo de transición energética adaptado a la singularidad de ambas islas».
Los cabildos han solicitado al Ejecutivo canario «diálogo y reflexión» para que se tengan en cuenta las realidades de sus islas. Además, han mostrado su profunda preocupación por un decreto aprobado en enero de 2026 que elimina la evaluación ambiental para ciertos proyectos de energías renovables ubicados en las ZAR.
Exigencia de evaluación ambiental y planificación energética
Tanto el Cabildo de Lanzarote como el de Fuerteventura han solicitado al Parlamento de Canarias que restituya la obligatoriedad de la evaluación ambiental para todos los proyectos de energías renovables que se pretendan implantar en las ZAR. Consideran «imprescindible» que las instituciones insulares recuperen plenamente su capacidad de decisión en la planificación energética del territorio.
La publicación de los mapas de delimitación de estas zonas ha generado una preocupación social en ambas islas. Los cabildos advierten que se podría favorecer una implantación acelerada de grandes instalaciones energéticas en suelo rústico, con afecciones directas sobre el paisaje y el modelo de desarrollo insular. Según el comunicado, la filosofía de las ZAR, basada en la aceleración administrativa para proyectos energéticos, «resulta incompatible con la realidad territorial, ambiental y paisajística de Lanzarote y Fuerteventura».
Preservación del paisaje como valor integral
Los cabildos subrayan que el paisaje constituye no solo un valor ambiental, sino también cultural, económico y social, cuidadosamente preservado por generaciones. Afirman que «la transición energética no puede realizarse a costa de la degradación del territorio ni del paisaje insular». Desde la presidencia de ambos cabildos se recuerda que el marco normativo autonómico vigente ya establece «de manera clara la priorización de la implantación de energías renovables en cubiertas y edificaciones existentes».
Consideran imprescindible que, antes de plantear la ocupación de suelo para instalaciones energéticas, se deben efectuar estudios objetivos y rigurosos que determinen el potencial real de implantación de energías renovables, asegurando así una transición energética que respete la singularidad y el valor del paisaje insular. La solicitud de diálogo y reflexión sigue siendo el llamamiento principal hacia el Gobierno de Canarias, buscando un modelo energético que se adapte a las particularidades de Lanzarote y Fuerteventura.



