La Policía Local cierra un establecimiento en Fabelo por irregularidades en su actividad
La actuación se llevó a cabo en la tarde del jueves 27 de marzo en un local de la calle Galicia, donde la Policía Local comprobó que el establecimiento seguía funcionando con clientes en el interior y música audible desde el exterior, pese a que el Ayuntamiento había dejado sin efecto el inicio de la actividad.
Redacción Radio Insular
27 de marzo de 2026 a las 10:14

La Policía Local de Puerto del Rosario procedió en la tarde del jueves 27 de marzo al desalojo y precinto de un bar situado en la calle Galicia, en el barrio de Fabelo, después de comprobar que el establecimiento continuaba abierto al público a pesar de existir una resolución administrativa que dejaba sin efecto el inicio de la actividad.
La intervención se produjo tras la tramitación de un expediente administrativo por parte del Ayuntamiento de Puerto del Rosario, que había detectado irregularidades en la documentación vinculada a la actividad del local. Como consecuencia de ese procedimiento, la administración municipal resolvió dejar sin efectos el inicio de la misma, una decisión que, según la información facilitada, había sido debidamente notificada tanto al explotador del establecimiento como a la propia Policía Local, con el fin de verificar su cumplimiento.
Sin embargo, cuando los agentes acudieron al lugar, constataron que el local seguía en funcionamiento. En el interior había clientes y, además, se desarrollaba actividad musical que podía escucharse desde el exterior. Esta circunstancia, según se ha trasladado, venía provocando también quejas vecinales en la zona, lo que añadió un componente de malestar entre residentes del entorno.
La actuación policial se enmarca, por tanto, en la ejecución de una resolución municipal previamente dictada desde el área de Urbanismo del Ayuntamiento de Puerto del Rosario. Ante el incumplimiento observado sobre el terreno, la Policía Local solicitó la colaboración de la Policía Nacional para llevar a cabo el desalojo del establecimiento y proceder posteriormente a su precinto.
Con esta medida, la administración local busca garantizar que se cumpla la resolución adoptada dentro del expediente abierto y evitar que la actividad continúe desarrollándose en unas condiciones que, de acuerdo con la actuación municipal, no se ajustaban a la legalidad administrativa exigida.
El caso vuelve a poner sobre la mesa la importancia del control sobre las actividades económicas abiertas al público, especialmente cuando existen procedimientos en curso relacionados con licencias, autorizaciones o documentación obligatoria. También evidencia el papel de coordinación entre distintas administraciones y cuerpos policiales a la hora de hacer efectivas resoluciones que afectan directamente al funcionamiento de negocios en el municipio.
Más allá del cierre y precinto del local, el episodio ha tenido repercusión en el barrio de Fabelo, donde la existencia de quejas por ruido y actividad musical audible desde el exterior ya había generado inquietud entre algunos vecinos. En este contexto, la intervención no solo responde a una cuestión documental o administrativa, sino también a la necesidad de dar respuesta a una situación que estaba teniendo impacto en la convivencia de la zona.
A partir de ahora, será el expediente administrativo el que marque los siguientes pasos en relación con esta actividad. Mientras tanto, el establecimiento queda precintado y sin posibilidad de continuar abierto al público hasta que la situación quede resuelta en el marco legal correspondiente.




