El retraso del Estado en abonar el descuento de residentes (700 millones Euros) amenaza la movilidad de los canarios
La falta de liquidez provocada por el retraso en el pago del descuento para residentes comienza a generar preocupación real en el sector aéreo. La Asociación de Líneas Aéreas (ALA) ha advertido que el impago del Gobierno central a las compañías que operan vuelos entre Canarias, Baleares, Ceuta, Melilla y la Península está alcanzando niveles críticos y podría afectar directamente a la conectividad de los territorios insulares.
Redacción Radio Insular
15 de octubre de 2025 a las 14:04

Según el presidente de ALA, Javier Gándara, las aerolíneas que prestan servicio en estas rutas acumulan más de 700 millones de euros pendientes de cobro entre enero y agosto de 2025, a los que se suman las deudas heredadas de 2024. En la práctica, esto significa que las compañías están adelantando de su propio bolsillo las subvenciones del 75% del descuento para residentes, sin recibir la compensación correspondiente del Estado.
Riesgos para los usuarios canarios
La patronal advierte que esta situación está “agravando la liquidez financiera” de las aerolíneas y podría repercutir en la reducción de frecuencias, cancelaciones o incluso encarecimiento de billetes si no se resuelve con urgencia. En palabras de Gándara, “exigimos al Gobierno que dé una solución cuanto antes a este preocupante problema, que se está agudizando, y que no se resolverá mientras no se aseguren unos Presupuestos Generales con suficiente dotación para este concepto”.
Para los residentes en Canarias, el riesgo es evidente: si las aerolíneas recortan capacidad o ajustan precios para compensar la falta de ingresos, podrían verse comprometidos los desplazamientos básicos entre islas o con la Península, tanto por motivos familiares como laborales o médicos.
El impacto también podría sentirse en el sector turístico, al ser los vuelos interinsulares y nacionales una vía esencial de entrada y movilidad en el archipiélago. La incertidumbre financiera añade presión a un mercado ya condicionado por el aumento de costes operativos y las sanciones impuestas por el Ministerio de Consumo a varias aerolíneas ‘low cost’ por el cobro del equipaje de mano.
Un problema en crecimiento
ALA subraya que la deuda se “está agravando a marchas forzadas”, y sin una respuesta presupuestaria clara, la conectividad aérea de los territorios extrapeninsulares podría resentirse en los próximos meses.
Pese a la situación, las compañías aéreas han mantenido una programación ambiciosa: 139 millones de asientos previstos para la temporada de invierno (octubre 2025 – marzo 2026), un 4,7% más que el año anterior. Sin embargo, la patronal reconoce que el crecimiento se está ralentizando y advierte de una “heterogeneidad regional” en la recuperación, con descensos notables en Baleares y Galicia.
En paralelo, Gándara reclamó una senda tarifaria descendente en el DORA III (2027-2031) que incentive el tráfico y garantice la competitividad de los aeropuertos españoles, manteniendo las “condiciones de eficiencia” que han permitido a Aena obtener beneficios récord y repartir dividendos.
Canarias, en el centro de la preocupación
El caso canario se sitúa entre los más delicados. La conectividad aérea no es un lujo, sino una necesidad básica para miles de isleños, dependiente de un sistema de subvenciones que ahora se encuentra en entredicho. Si el Gobierno no regulariza los pagos a tiempo, la movilidad entre islas y con la Península podría sufrir consecuencias directas, afectando tanto a residentes como al turismo y la economía insular.
