La criminalidad sube un 12,7% en Fuerteventura, impulsada por los fuertes repuntes en La Oliva y Pájara, mientras Puerto del Rosario logra contener sus cifras
La criminalidad volvió a crecer en Fuerteventura durante los nueve primeros meses de 2025. El balance publicado por el Ministerio del Interior refleja un aumento del 12,7% respecto al mismo periodo del año anterior, pasando de 5.313 a 5.989 infracciones penales. El ascenso, sin embargo, no se reparte de manera uniforme: La Oliva y Pájara concentran los incrementos más pronunciados, mientras que Puerto del Rosario se convierte en el único municipio de más de 20.000 habitantes que reduce su criminalidad.
Redacción Radio Insular
1 de diciembre de 2025 a las 17:43

El informe también advierte de un elemento relevante: zonas turísticas de gran peso poblacional y económico como Caleta de Fuste (datos incluidos genéricos de Fuerteventura), Costa Calma (datos incluidos en Pájara) o Corralejo (datos incluidos en La Oliva) no figuran desglosadas al no tener la consideración de municipio, por lo que sus incidencias se contabilizan directamente dentro del apartado “Isla de Fuerteventura”. Esta circunstancia explica parte del repunte insular, que no siempre es posible asociar a un ámbito municipal concreto.
Puerto del Rosario: la excepción en un contexto al alza
Puerto del Rosario registra una caída del 2,2% en las infracciones penales (de 1.995 a 1.951), un dato que contrasta con el comportamiento del resto de grandes municipios.
En la capital, los delitos que más retroceden son:
- Hurtos: –16,1%
- Robos con fuerza en domicilios: –25%
- Lesiones y riñas: –14,6%
- Delitos contra la libertad sexual: –3,1%
Sin embargo, el descenso global se ve matizado por el aumento de algunas modalidades delictivas. Destacan los robos con violencia, que suben un 69,6%, y el incremento de agresiones sexuales con penetración, que pasan de 5 a 9 casos (+80%). También repunta la sustracción de vehículos (+17,1%). Aun así, Puerto del Rosario sigue siendo el municipio mejor situado en términos de evolución anual.
La Oliva: el municipio con mayor incremento, impulsado por hurtos y robos
La Oliva encabeza el aumento de criminalidad en la isla con un crecimiento del 25,9%: de 1.322 a 1.665 infracciones. La subida representa 343 delitos más en solo un año, un salto que Interior vincula al aumento de delitos patrimoniales en zonas de alta actividad turística como Corralejo o El Cotillo.
Los indicadores más significativos muestran repuntes importantes:
- Hurtos: +39,4%
- Robos con violencia: +100%
- Robos con fuerza: +59,2%
- Lesiones y riñas: +72,7%
- Sustracción de vehículos: +150%
En sentido contrario, registran descensos los delitos sexuales (–57,1%) y la cibercriminalidad (–29,5%).
Pájara: segundo mayor repunte, con subidas marcadas en hurtos y delitos sexuales
Pájara, que incluye núcleos como Morro Jable, Costa Calma y La Lajita, marca un incremento del 25,5% en las infracciones penales, pasando de 1.004 a 1.260 casos.
Los datos muestran:
- Hurtos: +61%
- Delitos contra la libertad sexual: +50%
- Robos con violencia: +16,7%
- Sustracción de vehículos: +300%
Por el contrario, se observan bajadas en:
- Lesiones y riñas: –11,1%
- Robos con fuerza: –12,5%
- Tráfico de drogas: –55,6%
Como ocurre en La Oliva, el perfil turístico del municipio influye en la tipología de los delitos que más crecen.
La isla: suben hurtos, robos violentos y delitos sexuales; baja la cibercriminalidad
A escala insular, los delitos que más aumentan son:
- Hurtos: +30,8%
- Robos con violencia: +32,8%
- Agresiones sexuales con penetración: +50%
- Sustracción de vehículos: +30%
Bajan, sin embargo:
- Tráfico de drogas: –25%
- Cibercriminalidad total: –6,2%
- Estafas informáticas: –3,1%
- Otros ciberdelitos: –31,1%
El incremento insular está claramente condicionado por los municipios turísticos, las dinámicas demográficas y zonas que no figuran desglosadas —como Caleta de Fuste— pero concentran gran parte de la actividad.
Un escenario desigual que apunta a retos distintos por municipio
La evolución de la criminalidad en Fuerteventura muestra un crecimiento insular relevante, pero con tres realidades muy diferenciadas:
- Puerto del Rosario mejora sus cifras y se convierte en el punto más estable.
- La Oliva refleja el impacto del modelo turístico y el aumento de delitos patrimoniales.
- Pájara combina un incremento acusado en hurtos y delitos sexuales con descensos en otros indicadores.
El repunte delictivo obliga a reforzar estrategias diferenciadas, especialmente en zonas donde el turismo y la movilidad aumentan la exposición a determinados delitos.



