Hacienda elimina el límite de 3.000 € y controlará todos los cobros con tarjeta y Bizum de autónomos desde 2026
La lucha por una fiscalidad más justa para los autónomos españoles —un debate que ha cobrado especial fuerza tras las movilizaciones del 30N y el crecimiento de movimientos insulares como la Asociación de Autónomos de Fuerteventura y Canarias— suma hoy un nuevo capítulo: la Agencia Tributaria ha anunciado una reforma profunda en el control de los cobros electrónicos realizados por empresarios y autónomos.
Redacción Radio Insular
1 de diciembre de 2025 a las 17:59

A partir de 2026, los bancos, entidades de pago y emisores de dinero electrónico deberán informar a Hacienda de todos los cobros con tarjeta, sin importar la cuantía, eliminando así el umbral de 3.000 euros que hasta ahora limitaba esta obligación.
Según la Agencia Tributaria, el objetivo es “evitar la pérdida de información relevante” y mejorar la capacidad del fisco para contrastar si las declaraciones de los profesionales reflejan las ventas reales. La medida forma parte del paquete de cambios incluidos en el Real Decreto del 1 de abril, que reformó el Reglamento de Inspección Tributaria.
Información mensual en lugar de anual
La reforma no solo elimina el mínimo exento, sino que también intensifica la periodicidad: la información pasará de enviarse una vez al año a cada mes, lo que permitirá un seguimiento mucho más detallado de la actividad económica de los autónomos.
Hacienda explica que ya ha comenzado a notificar por carta a empresarios y profesionales las nuevas obligaciones y la ampliación de datos financieros que recibirá desde 2026, entre ellos:
- Cuentas bancarias abiertas y sus movimientos iniciales.
- Cualquier cobro con tarjeta, sea cual sea el importe.
- Cobros recibidos a través de Bizum u otros sistemas telefónicos vinculados a actividad económica.
¿Afecta también a los ciudadanos particulares?
En parte, sí. Las entidades deberán informar mensualmente de las cuentas bancarias que abran los particulares, ya sean corrientes, de ahorro, de depósito o de pago.
Sin embargo, en el caso de Bizum, Hacienda aclara que solo se informará de las operaciones cuyo destinatario sea empresario o profesional. Las transacciones entre particulares quedan excluidas.
Respecto a los movimientos con tarjeta de los ciudadanos no autónomos, la información seguirá siendo anual, e incluirá abonos, cargos, retiradas de efectivo y compras. No se reportarán tarjetas con menos de 25.000 euros anuales en operaciones.
Un cambio que genera inquietud en el colectivo
Aunque las nuevas medidas tienen como objetivo mejorar el control tributario y combatir el fraude, el anuncio llega en un momento de especial tensión para el colectivo autónomo, inmerso en protestas por la presión fiscal y la falta de protección social.
Organizaciones territoriales —como la Asociación de Autónomos de Fuerteventura y Canarias— han mostrado preocupación por este nuevo escenario, donde cualquier movimiento económico quedará registrado y reportado automáticamente.
Colectivos y asociaciones advierten de que este incremento de control no puede ir acompañado de nuevas cargas, y recuerdan que los autónomos reclaman, desde hace años, cuotas proporcionales, protección social equivalente a la de los asalariados, menos burocracia y mayor seguridad jurídica.
En un contexto donde miles de profesionales aseguran sentirse “asfixiados” por la presión administrativa y fiscal, la Agencia Tributaria insiste en que estas medidas buscan “adaptarse a los nuevos métodos de pago, mejorar la recaudación y combatir prácticas irregulares”. La aplicación completa del sistema comenzará en febrero de 2026, cuando Hacienda empezará a recibir los primeros datos relativos al mes de enero. Los saldos anuales de las cuentas bancarias se conocerán por primera vez a inicios de 2027.



