#DestacadoActualidadBienestar y AsociacionesCanariasEconomía y EmpleoEducación y MedioambientePolíticaTurismo
‘Canarias Tiene un Límite’ exige una moratoria turística «urgente» y recuerda que el colapso del archipiélago lleva más de 30 años sin freno
La plataforma ciudadana presenta una propuesta formal para detener la creación de nuevas plazas turísticas, construcciones e infraestructuras en el archipiélago, en pleno debate sobre la reforma de la Ley General del Turismo de Canarias.
Redacción Radio Insular
13 de mayo de 2026 a las 13:48
Un «consenso social» que reclama un cambio de modelo
La plataforma ‘Canarias Tiene un Límite’ ha irrumpido con fuerza en el debate sobre la reforma de la Ley General del Turismo de Canarias con una propuesta concreta: la implantación de una moratoria turística de carácter «urgente» en todo el archipiélago. El anuncio llega en un momento de creciente malestar social ante los efectos que el modelo turístico actual está generando sobre la vida cotidiana de los canarios.
Según expone la plataforma en un comunicado, existe un «consenso social» entre la población canaria en torno a los problemas derivados del modelo económico vigente, entre los que cita las dificultades en el acceso a la vivienda, la pérdida de biodiversidad, la alteración del paisaje, los vertidos de aguas residuales, el colapso de servicios básicos y tasas alarmantes de pobreza y exclusión social. Para los colectivos impulsores, estos son «desequilibrios sociales, culturales, ambientales y económicos que son imposibles de ignorar».
Más de 70 colectivos y tres décadas de advertencias sin respuesta
La solicitud de moratoria no surge de la improvisación. La plataforma la sustenta en el documento ’80 y pico medidas para el cambio de modelo’, elaborado a partir de las aportaciones de la ciudadanía y de más de 70 colectivos de todas las islas. Se trata de un trabajo colectivo que pretende ofrecer una hoja de ruta alternativa al modelo de crecimiento turístico que ha dominado la economía canaria durante décadas.
La plataforma recuerda además que esta no es la primera vez que se alerta sobre los límites del territorio. «A principios de los años 90 las propias instituciones canarias ya reconocían que la capacidad de carga estaba sobrepasada y la ciudadanía reclamaba un freno que, a pesar de que se sucedieron diversas moratorias, nunca se hizo efectivo. Después de más de 30 años de crecimiento turístico sin control, creemos que la necesidad de activar de una vez por todas ese freno es incuestionable», señala el comunicado de la organización.
Qué plantea concretamente la moratoria
La propuesta es clara en sus objetivos: limitar la creación de nuevas plazas turísticas de cualquier modalidad alojativa, frenar nuevas construcciones e infraestructuras que supongan un aumento de la presión turística, y paralizar proyectos como parques temáticos u otras infraestructuras de uso turístico. En definitiva, poner un techo al crecimiento en unas islas que, por su propia naturaleza geográfica, tienen recursos y espacio limitados.
En este sentido, la plataforma es contundente al señalar que «no podemos hablar de sostenibilidad del sector mientras se sigue consumiendo suelo a una velocidad alarmante en unas islas tan limitadas y frágiles». Un argumento que apunta directamente a la contradicción entre el discurso oficial sobre el turismo sostenible y la realidad de un crecimiento que no cesa.
Un llamamiento a partidos y agentes turísticos
‘Canarias Tiene un Límite’ dirige su mensaje tanto a los partidos políticos como a los agentes del sector turístico, a quienes emplaza a poner en marcha esta moratoria de forma inmediata. La plataforma defiende que una moratoria «bien planteada» ya funciona en otros territorios del mundo y que resulta «indispensable» para garantizar el futuro de Canarias y la propia viabilidad a largo plazo del sector turístico.
La propuesta llega en un momento especialmente sensible, con el Gobierno de Canarias inmerso en la redacción de la reforma de la Ley General del Turismo, un proceso que ha generado un intenso debate social y político sobre el modelo de desarrollo que debe seguir el archipiélago en las próximas décadas. La presión ciudadana, canalizada a través de plataformas como esta, busca que esa reforma no quede en papel mojado y que incluya mecanismos reales de control del crecimiento turístico.



