Concierto en la calle de ADISFUER para visibilizar una labor social que genera empleo y oportunidades reales
La asociación celebra este viernes su concierto por la discapacidad en Puerto del Rosario.
Pía Peñagarikano
13 de mayo de 2026 a las 10:06
Un evento en la calle
La asociación celebrará este viernes, a las 20.00 horas, en la trasera de la iglesia de Puerto del Rosario, su concierto por la discapacidad; una cita que, en esta ocasión, saca la música del auditorio para acercar a la ciudadanía el trabajo que lleva realizando durante décadas para promover inclusión, empleo y autonomía para las personas con discapacidad en Fuerteventura. Participa la banda de la asociación, Estornudo, Los Alisios del Norte y el Grupo Bomba. ADISFUER afronta, además, el reto de conseguir la financiación necesaria para levantar su nueva granja en Antigua; un proyecto autorizado ya y presupuestado en unos 13 millones de euros.
ADISFUER vuelve este viernes a poner música a la inclusión, pero esta vez con una apuesta clara por la calle. La asociación celebrará en la trasera de la Iglesia de Puerto del Rosario su concierto por la discapacidad; una cita que nació en 2013 y que este año busca ganar visibilidad, cercanía y participación ciudadana. Y es que no se trata solo de una actuación musical, es también una manera de mostrar una labor social que genera empleo, abre oportunidades reales y recuerda que la discapacidad no puede seguir quedando al margen.
«Lo nuestro aquí es la calle», defendió la presidenta de ADISFUER, María de los Santos Rodríguez, Maruchi, en una entrevista en el programa La Voz de Fuerteventura, en Radio Insular, junto a la gerente de la entidad, Mónica Montesdeoca, haciendo hincapié en la firme apuesta de la asociación este año por llegar directamente a la gente huyendo de los espacios cerrados y buscando la complicidad de los asistentes.

Sobre el escenario estará la banda de música de ADISFUER, que lleva meses ensayando la actuación a las órdenes de Santiago Marrero, muy implicado con el proyecto a nivel social y musical. «Los chicos se pegan todo el año ensayando», explicaron, destacando que, cuando termina un concierto, empieza ya la preparación del siguiente repertorio.
La idea, insistieron, es que no sea una actuación aislada, sino una muestra del trabajo constante que desarrollan.
También participará Estornudo, un grupo joven que se estrena este día. Posteriormente subirán al escenario los integrantes de Los Alisios del Norte que aceptaron la invitación «desde el minuto uno»; y el grupo Bomba, encargado de cerrar la noche con música de verbena y buen ambiente asegurado.
Durante el evento se pondrán a la venta camisetas creadas especialmente para el concierto, artículos elaborados por los propios chicos y chicas de ADISFUER y habrá barra con comida y bebida.
El objetivo es recaudar fondos que irán destinados a sufragar los gastos del funcionamiento diario de la asociación como actividades y a la compra de materiales para la banda. «Son muchos los instrumentos que se estropean», recordó Maruchi, aludiendo a la necesidad de renovar tambores, baquetas y otros elementos para que la actividad musical pueda continuar.
Pero, por encima de la aportación económica, ADISFUER reclama presencia. «Ellos lo que quieren ver es esa plaza llena, sentirse apoyados», resumió Montesdeoca invitando a la ciudadanía a acompañar y, también a reconocer el trabajo de quienes con gran entusiasmo han preparado el concierto, como manera de afirmar su lugar en la sociedad.
Una granja en Antigua: la oportunidad laboral de más de 50 personas con discapacidad
Tras años de reivindicación, ADISFUER cuenta ya con autorización para construir su nueva granja. Estará ubicada en el municipio de Antigua y su construcción ronda los 13 millones de euros de inversión. El presupuesto inicial, que se situaba en unos cuatro millones de euros, «se ha disparado por el encarecimiento de los costes», lamentan asumiendo la dificultad que supone pero confiadas en que se logrará el objetivo.
La nueva granja supondrá un salto decisivo en empleo y producción. Actualmente trabajan en esta línea, en la granja de Casillas del Ángel, siete personas con discapacidad, además de encargados y repartidor. La previsión es que el futuro proyecto permita sumar alrededor de 50 trabajadores más. También crecería la producción, pasando de unas 15.000 gallinas a cerca de 40.000, lo que obligará a ampliar transporte, medios y personal.
Las representantes de ADISFUER aprovecharon la celebración de FEAGA, la feria por excelencia del sector primario de Canarias, para presentar su proyecto y buscar financiación.
De esta manera, la asociación recibía ayer una primera subvención de 150.000 euros del área de discapacidad del Gobierno de Canarias. Un primer paso para seguir defendiendo el proyecto ante las administraciones y explorar las distintas vías de apoyo incluidos los fondos sociales europeos.
Una bolsa de empleo con 700 personas
ADISFUER cuenta actualmente con unos 40 trabajadores en sus distintas líneas de actividad y una bolsa de empleo que ronda las 700 personas. Para Maruchi, el problema sigue siendo que muchas veces no se da ni siquiera la primera oportunidad. «Nada más que dicen que tienen una discapacidad no se paran a pensar en lo que son capaces», lamentó.
Por eso, insistió, hay que mirar perfiles, capacidades y posibilidades reales: «Hay que pedirles eso, que les den una posibilidad».
La labor que están desarrollando desde la entidad se traduce también en convenios y líneas de actividad que han permitido abrir puestos reales de trabajo. ADISFUER presta servicios vinculados al mantenimiento de instalaciones, con acuerdos con el Cabildo y otras entidades, y ha ido generando oportunidades en ámbitos como las conserjerías de instalaciones deportivas, el Club Náutico o el teléfono del CAAF. «Nosotros hemos ido buscándonos medios porque la mayoría de las cosas que están trabajando ha sido porque nosotros hemos pensado en qué podían trabajar ellos», explicó Maruchi, convencida de que la clave está en encontrar el lugar adecuado para cada persona.
A ello se suma el lavadero de coches impulsado por la propia asociación, una línea que no está financiada por ninguna administración y que ya acumula lista de espera. «Estamos a tope», trasladó la presidenta, que reivindicó este servicio como otro ejemplo de actividad útil, con demanda y capaz de seguir creciendo. Tal es así que ya están buscando un local más amplio donde poder desarrollar la iniciativa, reconoció Montesdeoca con una sonrisa.
Un concierto para apoyar y reconocer
La asociación lleva más de tres décadas abriendo camino en Fuerteventura. «Esto es una lucha para siempre», sostuvo su presidenta, recordando que cuando llegó a la isla no existía prácticamente atención especializada. Hoy, aunque queda mucho por avanzar, ADISFUER ha demostrado que la inclusión también se construye generando actividad, empleo y economía.
Por eso el concierto de este viernes no es solo una cita cultural. Es un llamamiento a llenar la plaza, a apoyar una trayectoria y a mirar de frente una realidad que forma parte de Fuerteventura, como subrayó Maruchi. Se trata de que las personas con discapacidad puedan «sentirse útiles a la sociedad en todos los aspectos»; también haciendo música.



