La Policía Nacional ha detenido en Arrecife a tres personas, dos hombres y una mujer de entre 40 y 48 años, como presuntos responsables de un delito contra la salud pública en una operación contra la distribución de cocaína en Lanzarote. El operativo se saldó con la intervención de 11 kilogramos de esta droga, 10.000 euros en efectivo y cuatro vehículos, entre ellos un BMW de alta gama en el que los agentes localizaron parte de la sustancia en un habitáculo oculto.
Según la información facilitada por la propia investigación, los arrestados, todos con antecedentes policiales, estarían vinculados a una red de distribución de cocaína en la isla. La actuación fue dirigida por agentes de la Policía Nacional de Arrecife, que situaban a uno de los detenidos como uno de los presuntos principales distribuidores de esta sustancia estupefaciente en Lanzarote.
La investigación comenzó a principios de enero, después de que los agentes recibieran una información anónima que alertaba de la presencia en la capital lanzaroteña de un supuesto distribuidor de droga. Esa comunicación también lo relacionaba con una actuación policial previa desarrollada en mayo de 2025, en la que fue detenido un individuo cuando transportaba cuatro kilogramos de cocaína y uno de heroína.
A partir de ahí, los investigadores pusieron en marcha un dispositivo de vigilancia y seguimiento sobre el principal sospechoso. Durante ese control, comprobaron que mantenía contacto con numerosas personas relacionadas presuntamente con el tráfico de drogas, lo que reforzó la línea de investigación abierta por los agentes.

La operación avanzó de forma decisiva la mañana en la que se recibió una nueva llamada anónima en la que se advertía de que el investigado iba a abastecerse ese mismo día de una importante partida de cocaína. Los agentes intensificaron entonces la vigilancia sobre su domicilio y observaron cómo abandonaba la vivienda y realizaba un trayecto en el vehículo de un tercero, adoptando distintas medidas de seguridad durante el recorrido.
Poco después, ambos regresaron al inmueble y, en ese momento, los investigadores interceptaron al sospechoso cuando portaba un bolso de peso considerable. En el interior localizaron seis ladrillos de cocaína con un peso aproximado de siete kilogramos.
Tras esa primera aprehensión, la Policía solicitó y obtuvo autorización judicial para practicar tres entradas y registros: dos en viviendas y una más en un local comercial vinculado a los investigados. Como resultado de esos registros, se alcanzó la cifra total de 11 kilogramos de cocaína intervenidos, además del dinero en efectivo y de los cuatro vehículos incautados.
Una vez concluidas las diligencias policiales, los tres detenidos fueron puestos a disposición judicial. La autoridad competente decretó el ingreso inmediato en prisión para dos de ellos, mientras continúa el procedimiento judicial para esclarecer por completo el alcance de la actividad investigada.



