AMADI anuncia su cierre definitivo y deja a Fuerteventura sin su principal asociación de apoyo a personas con diabetes
Fuerteventura perderá el próximo 31 de diciembre a una de sus asociaciones sociosanitarias más significativas. La Asociación Majorera para la Diabetes (AMADI) ha comunicado su cierre definitivo debido a la grave situación económica que atraviesa la entidad, una decisión adoptada por unanimidad de su Junta Directiva el pasado 18 de octubre. La noticia, dada a conocer este martes a través de una nota de prensa, marca un punto de inflexión para el tejido asociativo de la isla y representa una pérdida especialmente sensible para las personas con diabetes y sus familias.
Redacción Radio Insular
2 de diciembre de 2025 a las 11:07

Durante más de 16 años, AMADI se consolidó como un referente en acompañamiento, formación, prevención y apoyo emocional para niños, jóvenes, adultos y mayores diagnosticados con diabetes mellitus en Fuerteventura. Desde sus primeros pasos, la asociación articuló acciones educativas, campañas de sensibilización y jornadas médicas en coordinación con profesionales sanitarios, instituciones públicas y centros educativos. Según recoge la comunicación oficial, la entidad desarrolló “campañas de sensibilización, charlas educativas en centros escolares y sanitarios, asesoramiento individualizado, actividades de prevención y jornadas médicas”, así como talleres de estimulación cognitiva, actividad física adaptada y sesiones de mindfulness para personas mayores, promoviendo hábitos de vida saludable y envejecimiento activo.
La dimensión social de AMADI también tuvo un peso determinante. Su área de trabajo social atendió a familias en situación de vulnerabilidad, facilitó la tramitación de ayudas y gestionó documentación para el acceso a derechos sociales. “Se ha trabajado en red con diferentes instituciones y recursos comunitarios para la derivación y seguimiento de casos, ofreciendo así una atención integral y coordinada”, señala el documento, destacando el papel clave que la asociación desempeñó más allá del ámbito estrictamente sanitario.
Uno de los mayores logros de AMADI fue visibilizar la realidad de la diabetes en Fuerteventura, una isla marcada por la dispersión geográfica y la falta histórica de recursos específicos. La asociación se convirtió en un espacio de encuentro para familias recién diagnosticadas, especialmente para menores y jóvenes que encontraban en AMADI un acompañamiento profesional y emocional que no siempre estaba disponible en otros recursos. “AMADI ha servido como punto de encuentro, apoyo emocional y espacio de aprendizaje para muchas personas diagnosticadas”, subraya el comunicado.
Además, la entidad representó a Fuerteventura dentro de la Federación de Asociaciones de Diabetes de Canarias (FADICAN) y la Federación Española de Diabetes (FEDE), participando en propuestas de mejora sanitaria y contribuyendo a la voz colectiva del movimiento asociativo a nivel regional y nacional.
La decisión de cerrar responde a una situación económica insostenible que, según expone la directiva, impide garantizar la continuidad de los servicios que se venían prestando. Su presidenta, Josefa Bosch Serra, firma un mensaje de agradecimiento dirigido a voluntarios, entidades colaboradoras, profesionales e instituciones: “Agradecemos profundamente a todas las personas, voluntarios, entidades colaboradoras, profesionales de la salud, instituciones y medios de comunicación que nos han apoyado y acompañado durante todos estos años. Sin su compromiso, este recorrido no habría sido posible”.
Aunque AMADI cesará su actividad el 31 de diciembre de 2025, la entidad afirma que este final “no del compromiso con la salud y el bienestar de las personas con diabetes en nuestra isla” y confía en que puedan surgir nuevas iniciativas que continúen una labor que, en palabras de la asociación, “es tan necesaria”.
El anuncio abre una etapa de incertidumbre para cientos de familias que encontraban en AMADI un recurso estable y de referencia. También impacta al tejido asociativo majorero, que pierde una de sus entidades más activas en el ámbito de la salud comunitaria. Con su cierre, Fuerteventura se queda sin una organización que durante más de una década suplió carencias estructurales del sistema sanitario y tejió redes de apoyo fundamentales para la población diabética.



