Las Revolucionadas regresaron al escenario del Concurso Insular de Murgas con una actuación marcada por el humor, el tono reivindicativo y una estética inspirada en África. El grupo apostó por un repertorio con crítica social y guiños políticos que, unido a su propuesta visual, les valió el segundo premio de presentación, según el acta oficial del jurado.
La murga arrancó con una presentación festiva, destacando su regreso al escenario tras el parón y reivindicando el carnaval como motor del grupo. “No desesperar en aquel lugar, luchando juntas por un mismo sueño”, cantaron, en un arranque que apeló al espíritu colectivo de la agrupación.
El primer tema, ambientado en un musical con estética africana, se centró en la dificultad para acceder a una vivienda y en la situación de los jóvenes que quieren quedarse en la isla. Con un tono directo, denunciaron los precios del mercado inmobiliario y la falta de oportunidades. “El majorero quiere quedarse y con estos precios hay que marcharse” , cantaron, en uno de los mensajes más claros del número.
La letra también abordó el estado del sistema educativo, criticando la falta de recursos y la situación del alumnado. “Esto no puede ser, se repite otra vez, no se importan los niños y su desarrollo” , denunciaron, en un pasaje centrado en la educación pública.
El segundo tema giró en torno al deporte y las dificultades para practicarlo en la isla, con referencias a la falta de instalaciones, transporte y apoyo institucional. En ese contexto, la murga destacó el caso de deportistas que deben salir fuera para entrenar. “Una vergüenza que aquí en mi isla no tenga medios pa’ un gran deportista y tenga que viajar pa’ poder entrenar” , cantaron, en una crítica directa a la falta de infraestructuras.
También hubo referencias a la sanidad y a la situación de las personas mayores, denunciando la espera para recibir atención médica. “De aquí a 12 meses te pueden llamar, eso si tienes suerte”, ironizaron, en un pasaje sobre las listas de espera.
Entre los momentos más comentados, la murga introdujo un giro irónico al felicitar al alcalde capitalino por unir a los grupos, en contraste con otras realidades políticas. Ese tono mezcló crítica y guiño local, manteniendo el estilo satírico propio del carnaval.
Con una propuesta visual cuidada y un repertorio centrado en problemas cotidianos como la vivienda, el agua, el transporte o el deporte, Las Revolucionadas lograron destacar en el apartado de presentación, consolidándose como una de las actuaciones más vistosas de la noche.






