Una mujer extranjera de 44 años perdió la vida este viernes tras caer al mar desde unas rocas en la Playa Valle de Santa Inés, situada en la zona de Aguas Verdes, dentro del municipio de Betancuria. El trágico suceso se produjo en torno a las 14:40 horas, momento en el que el Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad (Cecoes) 112 recibió una llamada alertando de la situación.
Según la información facilitada por los servicios de emergencia, varios bañistas lograron sacar del agua a la mujer tras observar que se encontraba en apuros. Una vez en tierra, comprobaron que estaba inconsciente y presentaba síntomas claros de ahogamiento, por lo que iniciaron de inmediato maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) mientras se solicitaba ayuda urgente.
La Playa Valle de Santa Inés se encuentra en una zona de costa especialmente agreste y de difícil acceso, caracterizada por formaciones rocosas y fuerte oleaje en determinadas condiciones, lo que obligó a activar un amplio dispositivo de emergencia. Hasta el lugar se desplazó un helicóptero del Grupo de Emergencias y Salvamento (GES), que tomó tierra en la propia playa para facilitar la llegada de los rescatadores y continuar con las labores de asistencia sanitaria.
Asimismo, acudieron varias ambulancias del Servicio de Urgencias Canario (SUC). A su llegada, el personal sanitario constató que la mujer continuaba en parada cardiorrespiratoria. Los equipos médicos realizaron maniobras de reanimación cardiopulmonar avanzada durante un tiempo prolongado, empleando todos los medios disponibles para intentar revertir la situación. Sin embargo, pese a los esfuerzos realizados tanto por los primeros intervinientes como por los profesionales sanitarios, las maniobras no dieron resultado y finalmente se confirmó el fallecimiento de la afectada en el lugar.
En el operativo también participaron efectivos de la Policía Local y de la Guardia Civil, que colaboraron con el resto de los recursos de emergencia, aseguraron la zona y se hicieron cargo de las diligencias correspondientes. Los agentes elaboraron los informes oportunos para esclarecer las circunstancias exactas del suceso, que, según los primeros indicios, se produjo tras una caída accidental desde las rocas al mar.
Este nuevo accidente vuelve a poner el foco en la peligrosidad de algunas zonas del litoral majorero, especialmente aquellas no habilitadas para el baño o con accesos complicados. Las autoridades recuerdan la importancia de extremar las precauciones en entornos naturales, respetar las señales de advertencia y tener en cuenta el estado del mar, ya que las corrientes y el oleaje pueden cambiar de forma repentina, incluso en días aparentemente tranquilos.
Desde los servicios de emergencia se insiste en que, ante cualquier situación de riesgo en el mar, se debe avisar de inmediato al 112 y, siempre que sea posible, evitar exponerse a peligros innecesarios para no poner en riesgo la propia vida ni la de terceros.




