

Entrevistas
La isla de Fuerteventura vive una situación paradójica: mientras alcanza cifras récord de ocupación turística, con cerca de un 85% de plazas hoteleras ocupadas en promedio anual, los hoteles se enfrentan a una escasez creciente de personal. La bonanza turística – “una auténtica barbaridad” en términos de afluencia, según describe Tanausú Cabrera, director comercial de Grupo Élite Canarias – contrasta con las dificultades para encontrar trabajadores suficientes que mantengan la calidad de los servicios.
Fuerteventura se ha consolidado como uno de los destinos con mayor crecimiento turístico, sin prácticamente temporada baja. Esta afluencia masiva de visitantes ha disparado la demanda de empleados en la hostelería local. “Hay trabajo, simplemente presentándose en un hotel”, asegura Cabrera, en un entrevista con Carolina Llorente en La Mañana Xtra de Radio Insular, reflejando la gran necesidad de camareros, cocineros, personal de limpieza y otros perfiles. Sin embargo, no es fácil cubrir esas vacantes. A pesar de las oportunidades, muchos puestos quedan sin cubrir por los obstáculos que enfrentan los trabajadores para incorporarse o permanecer en estos empleos.
Uno de los principales problemas en Fuerteventura es geográfico. La mayor parte de los complejos turísticos se ubican en el sur de la isla, alejados de los núcleos de población del norte y centro. Esto implica largos trayectos diarios para muchos empleados y un coste elevado en transporte privado. Cabrera señala que quien deba desplazarse por su cuenta puede sumar 400 o 500 euros mensuales en gasolina, un gasto extra difícil de asumir con los sueldos actuales.
La falta de vivienda asequible agrava la situación. “No hay vivienda”, enfatiza Cabrera; los pocos alquileres disponibles tienen precios tan altos que hacen casi inviable vivir de un sueldo hotelero. Por ejemplo, una familia con dos ingresos que suman unos 3.000 euros mensuales puede destinar más de 1.200 o incluso 2.000 euros a rentas, cifras desproporcionadas. Esta crisis habitacional provoca que muchos profesionales abandonen la isla o descarten venir a trabajar en Fuerteventura, pese a la abundancia de empleo. «Es un hándicap», reconoce el director comercial, y uno que el sector comparte con otras regiones turísticas, aunque en la isla majorera se siente con especial intensidad.
La consecuencia inmediata de estas dificultades es una plantilla cada vez más envejecida. Actualmente, la media de edad de los trabajadores hoteleros supera los 40 años. La juventud local no se incorpora al sector turístico en la medida necesaria. “La gente joven no quiere la hostelería”, afirma Cabrera, en parte debido a una percepción negativa: tradicionalmente se ha visto la hostelería como salida para “quien no vale para estudiar”. Esta falta de relevo generacional preocupa al sector. Expertos como Cabrera abogan por dignificar y profesionalizar las ocupaciones turísticas: integrar en la formación académica local estudios de cocina, restauración y gestión hotelera, para motivar a los jóvenes a ver en el turismo una carrera con futuro. Con el turismo como principal motor económico insular, resulta vital atraer y formar nuevo talento que sustituya a una fuerza laboral que envejece sin reemplazo claro.
La calidad del servicio empieza a resentirse ante la falta de manos. Algunos establecimientos se ven obligados a reducir su oferta e incluso contemplan cierres parciales. “Esta semana un director de hotel nos dijo que si no le conseguíamos personal se verían obligados a cancelar ventas” (es decir, reservas de clientes), revela Cabrera. Que un hotel en Fuerteventura –pleno destino turístico de sol y playa– deba rechazar huéspedes por falta de personal es un hecho sin precedentes recientes que el director comercial califica de “auténtico disparate”.
Además, quienes siguen en sus puestos enfrentan una sobrecarga de trabajo. Con plantillas bajo mínimos, camareros, cocineras, recepcionistas y camareras de piso (personal de limpieza de habitaciones) tienen que cubrir turnos más exigentes para atender a la avalancha de turistas. Este estrés adicional puede derivar en más bajas y desmotivación, alimentando un círculo vicioso: la escasez de personal se retroalimenta al dificultar las condiciones laborales de quienes permanecen, en un sector que ya de por sí exige gran esfuerzo físico y vocación de servicio.
Ante este panorama, empresas locales buscan mitigar el problema con soluciones creativas. Grupo Élite Canarias, especializada en la gestión de personal hotelero, se ha convertido recientemente en una Empresa de Trabajo Temporal (ETT) para poder suministrar trabajadores de forma ágil a los establecimientos que lo necesiten. Esta firma majorera –la primera de la isla en obtener licencia como ETT– ha implementado medidas para facilitar la vida a sus empleados. Por ejemplo, ofrece transporte gratuito para el personal, con rutas lanzadera desde puntos como Puerto del Rosario, Antigua, Gran Tarajal y otras zonas hacia los hoteles del sur. De este modo, ahorran a los trabajadores hasta 400 euros mensuales en gasolina, además de un tiempo valioso en desplazamientos.
Tanausú Cabrera destaca que sí hay trabajo en Fuerteventura –“trabajo hay, y mucho” insiste–, pero hace falta canalizarlo y hacer que resulte atractivo para la población activa. Grupo Élite actúa como puente entre los hoteles sedientos de personal y los potenciales empleados, ofreciendo oportunidades en distintos perfiles del sector. Aunque el puesto más demandado actualmente es el de camarera de piso (limpieza de habitaciones), la empresa también busca camareros de restaurante, personal de cocina, recepcionistas, valet, mozos de almacén, entre otros. La reciente expansión como ETT les permite abarcar también otros sectores más allá de la hostelería tradicional, aunque su foco principal sigue siendo reforzar las plantillas hoteleras de la isla.
Con un trato cercano y presencia local, Grupo Élite Canarias anima a quienes quieran probar suerte en el sector turístico de la isla a dar el paso. La compañía realiza entrevistas presenciales en sus oficinas de Puerto del Rosario, valorando la actitud y las ganas de quienes se presentan, más allá de los currículos. En un mercado laboral donde “trabajo hay” pero faltan personas dispuestas o capaces de ocuparlo, esta iniciativa pretende cerrar la brecha y asegurar que Fuerteventura pueda seguir ofreciendo un servicio excelente a sus visitantes.
Grupo Élite Canarias – Interesados/as pueden enviar su currículum a: rrhh@grupoelitecanarias.com o llamar a 604 479 683 | 691 371 860