Las cofradías de pescadores de Canarias afrontan este lunes, 19 de enero, un paro total de la actividad como protesta contra la nueva normativa europea de control pesquero, que el sector considera inaplicable para la pesca artesanal y de bajura. El presidente de la Federación Regional de Cofradías de Pescadores de Canarias, Lorenzo Brito, advirtió en el programa La Voz de Fuerteventura, en Radio Insular, que, de no modificarse estas obligaciones, “ya podemos decirle adiós al sector pesquero de Canarias”, al entender que la norma impone una carga burocrática “sin sentido” que pone en riesgo la viabilidad de una actividad histórica y el sustento de cientos de familias.
Brito fue contundente al denunciar que “cada día lo que se incorpora es más burocracia, sin sentido ninguno, sin acercarse a las comunidades pesqueras a ver cómo se hace el oficio”. A su juicio, “no se puede sentar un señor en Europa a hacer normativas sin conocer prácticamente el sector pesquero”.
Entre las medidas más criticadas destacó el llamado “kilogramo cero”. “Es pesar cada captura, diferentes especies, a kilo cero con un margen de tolerancia de un 20% y si hay un error pues ya estamos dispuestos a una sanción”, explicó.
Brito recordó que las capturas ya están plenamente controladas en la actualidad y defendió que el sector cumple desde hace años con la normativa vigente. “Ya tenemos el decreto de primera venta implantado desde 2001 en todas las cofradías de España, donde se registran todas las capturas al gramo y se les manda al ministerio en el minuto cero, según se termina de hacer el pesaje”, recalcó.
En este sentido, insistió en que exigir un nuevo pesaje a bordo no aporta mayor control, pero sí más riesgos y sanciones. “Las capturas están más que registradas; hacer un pesaje a bordo es complicarnos la vida”, subrayó el presidente de las cofradías canarias.
También rechazó el preaviso de llegada a puerto con cuatro horas de antelación, que calificó de “inviable”.
“Una flota de bajo impacto, de bajura, que faena a escasos minutos u horas del puerto, tiene que estar esperando cuatro horas fuera”, criticó. A su juicio, esta medida evidencia el desconocimiento de la realidad del sector y supone un obstáculo añadido al trabajo diario: “No se puede aplicar a ningún sector una parada así para poder trabajar; yo es que no lo veo”, afirmó, advirtiendo de que esta obligación compromete tanto la seguridad como la viabilidad económica de las pequeñas embarcaciones.
El sector permanece además pendiente de la reunión prevista este lunes en Madrid, donde representantes de las cofradías confían en que se aborde una flexibilización de la normativa.
Si el encuentro no concluye con avances reales, las consecuencias serán inmediatas, advirtió Brito. En ese escenario, no descartó medidas más contundentes y un cierre prolongado de la actividad hasta lograr mejoras. “Si no se buscan soluciones, es mejor cerrar la puerta y dedicarnos a otro oficio”, alertó.
Brito invitó a la ciudadanía a participar en las movilizaciones de apoyo al sector pesquero. En Fuerteventura, tendrán lugar a las 11.00 horas en Corralejo, a las 12.00 horas en Morro Jable y a las 13.00 horas en Gran Tarajal.
Sobre el futuro del sector, lanzó una advertencia clara: “Si no se puede lograr un cambio, pues ya podemos decirle adiós al sector pesquero de Canarias”. Y concluyó: “Cada vez lo vemos más difícil, cada vez más impedimientos y cada vez más locuras”.



