La murga infantil Los Gambusitos subió al escenario del encuentro insular con una actuación cargada de ritmo y simpatía, pero también de crítica social. Bajo la alegoría de un curioso mexicano que llega a Fuerteventura, los pequeños murguistas fueron desgranando los problemas que, según su mirada, forman parte del día a día de la isla.
Antes de comenzar su repertorio, la murga dedicó la actuación a una compañera ausente por enfermedad, en un gesto que arrancó los primeros aplausos del público. A partir de ahí, el espectáculo fue ganando ritmo hasta presentar a su personaje principal, el visitante extranjero que descubre la realidad local. “Un curioso mexicano a esta isla ha llegado para descubrir que los majoreros menudo lío tienen montado”, cantaron, dando pie a un recorrido satírico por distintas situaciones.
Uno de los primeros temas abordados fue el problema del agua y las obras que parecen no tener fin. Con humor y tono infantil, la murga criticó la falta de soluciones pese a los trabajos que se realizan en distintos puntos de la isla. “Hay obras por todos lados y esto no se acaba, empalmando tubería… y sigue sin haber agua”, cantaron, en una de las frases que mejor resumió la crítica.
En esa misma línea, también hicieron referencia a infraestructuras inconclusas, con una mención directa a la autovía. “Vamos para la autovía, una vez que nunca fue terminada, para hacer esta cagada”, entonaron, reflejando el malestar que generan las obras interminables.
La limpieza de las playas fue otro de los asuntos que apareció en su repertorio. En tono irónico, la murga criticó la situación de algunos espacios costeros. “Mi concejalía me quiere invitar para vender lo que sí que es el seguro de fiesta sucia a mi playa”, cantaron, en un pasaje que combinaba humor y denuncia.
Los pequeños también dedicaron algunas líneas a la gestión municipal, con menciones a concejalías y decisiones que, según la letra, no convencen a la ciudadanía. Entre risas y coreografías, dejaron caer dardos satíricos que arrancaron reacciones del público.
La actuación mantuvo un tono ligero y cercano, con momentos espontáneos como la celebración del cumpleaños de la directora, que fue cantado por todos los componentes sobre el escenario. El cierre recuperó el espíritu festivo del carnaval, con un mensaje centrado en la ilusión y la participación de los más pequeños. “Es carnaval, hay que subirse a la escena y a demostrar que los niños también hacemos carnaval”, cantaron en su despedida.
Con una propuesta basada en el humor, la crítica ligera y un personaje que observa la isla con ojos nuevos, Los Gambusitos ofrecieron una actuación entretenida que combinó las reivindicaciones locales con el espíritu alegre del carnaval infantil.






