Las Zarandajas regresaron al escenario del Concurso Insular de Murgas con una actuación marcada por la emoción del retorno y un repertorio que combinó humor cotidiano, crítica social y dardos políticos. Tras un tiempo alejadas del certamen, la murga volvió a pisar las tablas con un mensaje claro: el carnaval sigue siendo su sitio.
La presentación estuvo cargada de sentimiento, recordando el tiempo sin actuar y la ilusión por volver a cantar ante el público. “Fueron dos años, pero no te olvidé, que por mis penas ahora vuelve a correr la sangre de mi murga otra vez” , entonaron, arrancando los primeros aplausos de la noche.
El primer tema giró en torno a la influencia de internet y las redes sociales en la vida diaria. Con estética de tribu modernizada por el wifi, la murga ironizó sobre los gurús digitales, las modas virales y la obsesión por las tendencias. “En mi tipi poner wifi y yo mucho aprender con tanto friki” , cantaron, mezclando humor y crítica generacional.
A lo largo del número, denunciaron la dependencia del móvil y el impacto de las redes en los jóvenes, uno de los pasajes más aplaudidos del repertorio. “El puto móvil, una adicción, a nuestros chiquillos la depresión” , señalaron, en una de las letras más directas de la actuación.
El segundo tema, con la estructura de citas románticas por San Valentín, sirvió como excusa para introducir la sátira política. Entre personajes y encuentros fallidos, fueron apareciendo referencias a dirigentes y situaciones municipales. En uno de los momentos más claros, apuntaron al responsable político de la capital: “Pues me parece que se llama David y dice que manda en esta capital” .
También abordaron problemas estructurales como la falta de agua para el campo, denunciando la situación de los agricultores. “Están llorando porque no tienen ni pa’ regar” , cantaron, en una crítica directa a la gestión de los recursos hídricos.
La despedida tomó un tono reivindicativo, centrado en la situación de las propias murgas y la falta de medios para continuar su actividad. El grupo lanzó un mensaje a las instituciones, reclamando apoyo económico y espacios para ensayar. “Si uno no sale, ¿de qué nos vale? Por mucho que hayas trabajado, así no hay carnavales”, defendieron.
Aunque no lograron subir al palmarés de la noche, dominado por Los Gambusinos y Las Sargoriás según el acta oficial del jurado, Las Zarandajas dejaron una actuación con identidad propia, combinando emoción, crítica social y sátira política en su regreso al concurso.







La murga Las Zarandajas volvió a actuar en el Concurso Insular de Murgas tras un tiempo alejada del certamen, presentando un repertorio que combinó humor, crítica social y sátira política. El grupo criticó la dependencia de internet y los móviles, problemas municipales y la falta de agua para el campo, entre otros temas. A pesar de no ganar, dejaron una actuación con identidad propia y un mensaje claro de reivindicación.