Las aerolíneas recomiendan comprar ya los billetes de verano ante la escalada del precio del combustible por la guerra
La Asociación de Líneas Aéreas descarta cancelaciones masivas en España pero advierte que los precios podrían subir más si se mantiene el conflicto en Oriente Medio
Redacción Radio Insular
21 de abril de 2026 a las 12:54
España, mejor posicionada que sus vecinos europeos
La Asociación de Líneas Aéreas (ALA) ha lanzado un mensaje de tranquilidad respecto al suministro de combustible en los aeropuertos españoles, aunque recomienda a los viajeros que compren sus billetes con la máxima antelación posible para evitar futuros incrementos de precios. El presidente de la patronal, Javier Gándara, ha asegurado que no se prevén cancelaciones de vuelos por falta de combustible, más allá de algunos ajustes puntuales que «se deben más a situación de mercado».
España se encuentra en una posición privilegiada respecto a otros países europeos. Según los datos proporcionados por ALA, solo el 11,4% del crudo que importan las refinerías españolas procede de la zona del conflicto en Oriente Medio, mientras que otros países del entorno tienen una dependencia mucho mayor de esta región. Esta ventaja estratégica sitúa a España en «una situación relativa bastante mejor» que sus vecinos, según ha destacado Gándara.
Autosuficiencia en la producción de queroseno
Una de las principales fortalezas del sector aéreo español radica en su capacidad de refino. Mientras otros países europeos han ido cerrando refinerías en los últimos años y dependen casi totalmente de las importaciones de productos refinados, España mantiene una producción nacional robusta. Entre el 80% y el 85% del combustible de aviación que se consume en los aeropuertos españoles se produce dentro del país, en contraste con otras naciones que necesitan importar hasta casi el 90% de sus necesidades.
Esta capacidad de producción propia, unida a los planes de contingencia que están poniendo en marcha las compañías productoras, garantiza que «el suministro de queroseno de aviación está garantizado» en España. No obstante, Gándara ha matizado que esto no significa que el tráfico aéreo español sea completamente inmune a los problemas de suministro en otros países, ya que los aviones «van y vuelven» y las conexiones internacionales podrían verse afectadas.
El impacto económico en las aerolíneas
El precio del combustible de aviación se ha duplicado desde que empezó el conflicto, lo que representa un desafío significativo para las compañías aéreas. Esta partida supone casi un tercio de los gastos totales de las aerolíneas, por lo que el impacto en sus cuentas es considerable. Sin embargo, no todas las compañías se ven afectadas por igual.
Los grandes grupos aéreos suelen tener cubierto un amplio porcentaje de sus necesidades de combustible para todo el ejercicio, pagado a precios anteriores al conflicto. Por el contrario, las aerolíneas más pequeñas son las que más están notando estos efectos, al no contar con la misma capacidad de cobertura financiera. Respecto a las medidas específicas como el recargo por combustible anunciado por Volotea, Gándara ha preferido no valorar las políticas individuales de cada compañía, señalando que «hay todo tipo de políticas comerciales y todas merecen credibilidad».
Oportunidades en los combustibles sostenibles
En medio de esta crisis, el presidente de ALA ha querido destacar que «de todos los grandes retos vienen las grandes oportunidades». España tiene una posición ventajosa para apostar por la producción de combustibles sostenibles de aviación (SAF), ya que dispone ampliamente de las materias primas necesarias para su fabricación. Esta podría ser una vía para reducir la dependencia del petróleo y posicionar al país como líder en aviación sostenible.
La recomendación final de Gándara es clara: «El mejor momento en cuanto al precio suele ser la mayor antelación posible y evitar los días de mayor demanda». Aunque reconoce que existe «mucha incertidumbre sobre la evolución de los precios de los billetes» y que es «muy difícil saberlo», advierte que el incremento de costes para las compañías tendrá que trasladarse de alguna manera, ya sea mediante la reducción de márgenes o el aumento de precios. Además, existe el riesgo adicional de una caída de la demanda si el poder adquisitivo de los consumidores se ve mermado por la inflación generalizada que está afectando a toda la economía.



