Una reestimación demoscópica difundida por el colectivo Ateneo del Dato ha puesto sobre la mesa un ejercicio tan simple como revelador: cómo quedaría el Congreso de los Diputados si en España votaran únicamente los electores más jóvenes o, por el contrario, solo los más mayores. El resultado dibuja dos cámaras prácticamente irreconocibles entre sí y refuerza la idea de una brecha generacional en el comportamiento político.
Según el gráfico difundido, el escenario de “los más jóvenes” otorgaría la victoria a Vox con 137 escaños, seguido del PSOE con 90 y del Partido Popular con 79. Más atrás quedarían otras fuerzas: 26 escaños para formaciones diversas, 16 para Sumar y 2 para SALF, mientras que Podemos no obtendría representación en este escenario.
La fotografía cambia por completo cuando se proyecta el voto de los electores de mayor edad. En ese supuesto, el Congreso quedaría dominado por los dos grandes partidos tradicionales: el PSOE alcanzaría 157 escaños y el PP 149, lo que sumaría 306 de los 350 diputados. El resto del hemiciclo quedaría muy fragmentado, con 25 escaños para otras fuerzas, 6 para Vox, 6 para Sumar y 2 para Podemos.
Dos cámaras distintas según la edad
El contraste entre ambos escenarios refleja dos tendencias claras. Por un lado, entre los votantes jóvenes se observa una fuerte concentración del voto en Vox, que pasaría a ser la fuerza más votada con una distancia notable respecto a sus competidores. En ese mismo segmento, el PSOE y el PP quedarían relegados a posiciones secundarias, y el espacio de la izquierda alternativa perdería prácticamente toda su representación.
Por el contrario, entre los votantes de mayor edad el sistema tendería a concentrarse en torno a PSOE y PP, con una presencia muy reducida de Vox y de los partidos a la izquierda del PSOE. Este patrón reproduce, en buena medida, la lógica del bipartidismo que dominó la política española durante décadas.
Si se agrupan los resultados por bloques ideológicos, el cambio es aún más evidente. Entre los jóvenes, el bloque de la derecha (sumando PP, Vox y SALF) obtendría una mayoría clara impulsada por el fuerte resultado de Vox. Entre los mayores, sin embargo, el equilibrio entre bloques sería mucho más ajustado, con ligera ventaja del bloque progresista, aunque dentro de un sistema dominado por los dos grandes partidos.
Factores generacionales detrás del voto
Este tipo de simulaciones no constituyen un pronóstico electoral, sino un ejercicio analítico basado en datos de encuesta. Sin embargo, ayudan a visualizar tendencias que ya se observan en distintos estudios: el voto joven suele ser más volátil, más polarizado y menos fiel a las estructuras tradicionales de partido.
Entre los factores que explican esta diferencia generacional suelen citarse la precariedad laboral, las dificultades de acceso a la vivienda, el impacto de las redes sociales en la formación de opinión o la menor identificación con los partidos históricos. En cambio, los votantes de mayor edad presentan, en general, patrones de voto más estables y una mayor fidelidad a las marcas políticas tradicionales.
Un ejercicio con cautelas
La propia infografía indica que se trata de una reestimación basada en microdatos del barómetro del CIS, elaborada por el propio colectivo para corregir, según su criterio, determinados sesgos. Por tanto, no se trata de una proyección oficial ni de una encuesta independiente, sino de un ejercicio interpretativo a partir de datos existentes.
Aun así, el contraste que plantea resulta ilustrativo: la edad del electorado no solo cambia los porcentajes de voto, sino que puede alterar de forma profunda la composición del Parlamento. En un país con un progresivo envejecimiento demográfico, el peso electoral de cada generación puede convertirse en uno de los factores decisivos para entender el rumbo político de los próximos años.





Un estudio del colectivo Ateneo del Dato reveló la discrepancia en las preferencias políticas de las distintas generaciones en España. Si solo votaran los jóvenes, Vox ganaría con 137 escaños, seguido por el PSOE y el PP, y Podemos no obtendría representación. Sin embargo, si solo votaran los mayores, PSOE y PP dominarían el Congreso con 157 y 149 escaños respectivamente, y Vox obtendría solo 6. Estos resultados reflejan la brecha generacional en el comportamiento político y podrían tener un impacto significativo en el futuro político del país.
Radio InsularFuerteventura Qué jóvenes?
Dudo mucho que los jóvenes con formación, y por tanto con información, voten como si se pegaran un tiro en el pié. Según su líder, copiaría las políticas de EEUU y de Argentina, busquen y lean.