El Colegio de Médicos de Las Palmas informa de 68 denuncias por agresiones a profesionales sanitarios en 2025, aunque advierte que la cifra real podría ser mayor. Fuerteventura concentró el 23% de las agresiones denunciadas.
Una agresión diaria en el ámbito sanitario canario
La presidenta del Colegio de Médicos de Las Palmas, Elizabeth Hernández, ha destacado que la violencia en el ámbito sanitario es un problema persistente, afirmando que se calcula que cada día se produce una agresión a un profesional de la medicina en Canarias. Este alarmante dato se dio a conocer durante una rueda de prensa organizada por el Día Europeo contra las Agresiones a Médicos.
Hernández subrayó que este fenómeno no solo afecta a los profesionales, sino que también representa una amenaza directa para la calidad asistencial y para la relación de confianza entre médico y paciente. La mayoría de las denuncias en 2025 se concentraron en Gran Canaria, con un 71% de los casos, seguido por Fuerteventura con un 23% , una proporción importante teniendo en cuenta la diferencia poblacional y Lanzarote con un 6%.
Predominancia de amenazas y cambios en el perfil del agresor
El 93% de las agresiones denunciadas fueron de carácter verbal o intimidatorio, con amenazas y coacciones como las formas más comunes de violencia. Dentro de este grupo, el 57% de las amenazas afectó a mujeres médicas, reflejando así una mayor exposición de las profesionales a este tipo de situaciones.
Las discrepancias con la atención recibida son el principal desencadenante de estos episodios, especialmente en situaciones de presión asistencial. Un 85% de las agresiones fue cometido por pacientes sin cita previa, mientras que el 15% restante involucró a acompañantes o familiares. Además, se ha observado un cambio en el perfil del agresor, siendo ahora principalmente los propios pacientes quienes protagonizan los incidentes, en contraste con el año anterior donde los familiares eran los principales agresores.
Los hospitales, principal escenario de agresiones
En 2025, los hospitales han superado a los centros de salud como el principal escenario de agresiones, concentrando el 40% de los incidentes denunciados. La Atención Primaria registró un 22% de los casos, las urgencias hospitalarias un 16%, y las urgencias de Atención Primaria un 15%. El restante 7% de los incidentes ocurrió en otros ámbitos, incluyendo la sanidad privada.
El impacto de estas agresiones se extiende más allá del momento del incidente. Según los datos del Colegio de Médicos, el 23% de las víctimas tuvo que acogerse a una baja laboral tras sufrir una agresión. Hernández advirtió que una agresión no termina con el incidente o la denuncia, ya que muchos sanitarios regresan a su puesto con miedo o en estado de alerta permanente, lo que afecta su práctica médica y fomenta una medicina defensiva.



