«El valor del material robado asciende a 67.795 euros»: La Guardia Civil desarticula red de robos en subestaciones eléctricas
Un empleado de seguridad subcontratado, la pieza clave de una operación que afectó a infraestructuras críticas en Fuerteventura y Gran Canaria.
Redacción Radio Insular
31 de marzo de 2026 a las 13:54

Una investigación iniciada tras varias denuncias
El origen de la operación se remonta a una denuncia presentada por Red Eléctrica de España S.A., que alertó de accesos no autorizados a subestaciones desde el mes de agosto. Estas intrusiones repetidas encendieron las alarmas sobre posibles robos sistemáticos en infraestructuras consideradas críticas.
«Desde el principio sospechamos de una actividad delictiva planificada», explicó un portavoz de la Guardia Civil.
La investigación, llevada a cabo por el Equipo ROCA de la Guardia Civil, incluyó controles en centros de reciclaje de metales y el análisis de imágenes captadas por sistemas de videovigilancia.
El detenido aprovechaba su acceso autorizado
Las pesquisas permitieron identificar al presunto responsable, un empleado de una empresa de seguridad subcontratada. Según la investigación, el detenido aprovechaba su acceso legítimo a las instalaciones para cometer los robos.
«Desactivaba temporalmente los sistemas de videovigilancia para actuar sin ser detectado», añadieron fuentes cercanas al caso.
Posteriormente, el material metálico sustraído se vendía en chatarrerías de la provincia para obtener un beneficio económico.
Durante el desarrollo de la operación, los agentes lograron recuperar parte de los objetos robados. Sin embargo, una parte importante no pudo ser localizada, ya que, debido al tiempo transcurrido, el material había sido sometido a los procesos habituales de reciclaje.
«El valor total de los efectos sustraídos, junto con los daños ocasionados, asciende a 67.795 euros», precisaron las autoridades.
Este robo no solo supone un golpe económico, sino que también representa un riesgo latente para las infraestructuras eléctricas.
Uso de documentación falsificada
Otro de los aspectos relevantes del caso es el uso de documentación falsificada. El detenido habría utilizado autorizaciones con el sello de la empresa de seguridad para la que trabajaba con el fin de justificar la procedencia del material robado.
«Este mecanismo dificultaba nuestra labor de detección», aseguraron los investigadores.
El uso de estas autorizaciones permitía introducir los objetos sustraídos en el circuito legal de reciclaje sin levantar sospechas.
Los hechos investigados no solo tienen una dimensión económica, sino también un impacto potencial en la seguridad. Las subestaciones eléctricas forman parte de las infraestructuras críticas, esenciales para garantizar el suministro energético y el funcionamiento de servicios básicos.
«Actuaciones como estas pueden generar riesgos para el sistema eléctrico», advirtieron las autoridades.
Aunque en este caso no se registraron interrupciones graves, subrayan la importancia de prevenir este tipo de delitos.
Compromiso con la seguridad y el patrimonio
La intervención de la Guardia Civil ha permitido frenar una actividad delictiva continuada y evitar posibles consecuencias mayores. Este tipo de operaciones pone de relieve la importancia de la vigilancia y el control en instalaciones estratégicas.
«Seguiremos trabajando para proteger el patrimonio público y la seguridad de infraestructuras esenciales», afirmaron desde el cuerpo.
La investigación sigue su curso para esclarecer completamente los hechos y determinar si existen más implicados en estos robos que afectaron a instalaciones clave en Canarias.



