El impago del Festival Tran Tran 2024 se traslada a los tribunales y órganos fiscalizadores
El conflicto por el impago del Festival Internacional de Payasos y Payasas Tran Tran 2024 ha escalado al ámbito institucional y judicial. La empresa organizadora, Out Now Events AIE, ha presentado escritos ante el Ayuntamiento de Tuineje, el Tribunal Administrativo de Contratos Públicos de Canarias (TACP), el Tribunal de Cuentas y el Cabildo de Fuerteventura, reclamando el pago de las facturas pendientes y advirtiendo de posibles irregularidades en la contratación de la nueva edición.
Redacción Radio Insular
11 de noviembre de 2025 a las 10:42

Según la documentación presentada el 10 de noviembre de 2025, la empresa denuncia que, once meses después de la finalización del contrato, el Ayuntamiento no ha abonado los pagos correspondientes, incumpliendo la Ley de Contratos del Sector Público (LCSP) y la Ley 3/2004 contra la morosidad.
Once meses sin cobrar y un nuevo festival en marcha
La empresa sostiene que el Consistorio ya devolvió la garantía definitiva del contrato, lo que implica su conformidad con la ejecución del mismo. Sin embargo, los pagos siguen sin realizarse, generando —señalan— intereses de demora automáticos desde el vencimiento del plazo legal de 30 días.
Pese a ello, el Ayuntamiento ha iniciado la organización de una nueva edición del festival, recurriendo, presuntamente, a contratos menores para fraccionar el objeto contractual, una práctica prohibida por la legislación vigente.
El caso ha sido trasladado a los órganos fiscalizadores para determinar si se incurre en un uso irregular de fondos públicos, vulnerando los principios de transparencia, igualdad y libre concurrencia.
Artistas que rechazan volver y empresas al borde del colapso
Según ha podido confirmar Radio Insular Fuerteventura, varios artistas que participaron en la pasada edición del Tran Tran han rechazado la invitación para regresar este año. Las razones van desde la falta de confianza en la gestión municipal, pero sobretodo el impago de honorarios de la edición 2024 que superan los diez meses de demora.
A esta situación se suma el malestar de empresas majoreras subcontratadas —proveedores de sonido, iluminación, logística, catering y transporte—, muchas de las cuales no han recibido los pagos correspondientes por sus servicios. Fuentes del sector confirman que decenas de contratas siguen sin cobrar, lo que ha llevado a una situación de desesperación y riesgo de cierre para varias pequeñas empresas del municipio.
“Hay empresas locales al borde de la ruptura económica. No podemos seguir trabajando sin cobrar ni recibir respuestas. Lo peor es el silencio de la administración”, expresaron representantes del sector cultural y empresarial consultados por este medio.
Advertencia de posibles responsabilidades
En los escritos remitidos a los órganos de control, la empresa Out Now Events advierte de que el uso repetido de contratos menores para el mismo evento podría vulnerar los artículos 99.2 y 118 de la LCSP, al suponer un fraccionamiento ilícito del objeto contractual.
Cita resoluciones del propio Tribunal Administrativo de Contratos Públicos de Canarias (como la 270/2022) y del Tribunal de Cuentas, que califican estas prácticas como fraudulentas.
Además, alerta de posibles responsabilidades contables, administrativas e incluso penales, citando los artículos 404 (prevaricación administrativa) y 432 (malversación) del Código Penal, así como el artículo 38 de la Ley Orgánica del Tribunal de Cuentas.
Un festival bajo la sombra del impago
El Festival Tran Tran, uno de los principales eventos culturales de Tuineje y de referencia en el calendario insular, atraviesa su mayor crisis desde su creación. El conflicto por los impagos de 2024 y las acusaciones sobre la gestión de la nueva edición han generado una fractura en el sector cultural local y un profundo malestar entre artistas y empresarios, que denuncian falta de diálogo y transparencia por parte del Ayuntamiento.
Mientras tanto, la corporación local no ha ofrecido declaraciones públicas sobre las reclamaciones ni sobre la situación de los pagos pendientes, manteniendo un silencio administrativo.



