El concejal de Coalición Canaria David Herrera se convirtió este martes en el nuevo alcalde de Tuineje tras la renuncia de la nacionalista Candelaria Umpiérrez, un cargo que asume con el objetivo de afrontar los principales problemas del municipio durante los 15 meses que restan de legislatura.
La toma de posesión se produjo a las 9:10 horas en el salón de plenos del Ayuntamiento, con el respaldo de los nueve concejales del grupo de gobierno: los seis de Coalición Canaria y los tres del PSOE. Ambas formaciones mantienen un pacto de gobierno firmado tras las elecciones municipales de mayo de 2023, que también se extendió a otros municipios de Fuerteventura y al Cabildo insular.
Herrera, licenciado en Ciencias del Mar y hasta ahora concejal de Festejos, Seguridad y Educación, accede a la Alcaldía después de que Umpiérrez presentara su dimisión por motivos personales el pasado 27 de enero, una renuncia que se hizo efectiva en el pleno del 4 de febrero.
Tras asumir el bastón de mando, el nuevo regidor aseguró que afronta esta etapa “con responsabilidad e ilusión”, con el propósito de trabajar para mejorar la situación del municipio. Entre sus primeras prioridades, señaló la necesidad de reunirse con la plantilla municipal para abordar los principales problemas estructurales del Ayuntamiento. “Sentarse” con los trabajadores y “trabajar en conjunto y poder solucionar la problemática en la que nos encontramos” forma parte de su hoja de ruta inicial.
Tuineje arrastra desde hace tiempo una situación compleja, marcada por retrasos en el pago a proveedores, deudas acumuladas y una Oficina Técnica colapsada por la falta de personal. Entre los principales retos que deberá afrontar el nuevo alcalde se encuentran la reducción de la deuda municipal, la mejora de los servicios públicos, la puesta en marcha de licitaciones pendientes y el refuerzo de la plantilla técnica mediante la bolsa de empleo.
Durante el pleno de investidura, los distintos grupos políticos coincidieron en la necesidad de recuperar el rumbo del municipio, en una sesión con escasa presencia de público y limitada representación institucional.
La concejala socialista Dulce García confirmó la continuidad del pacto de gobierno, asegurando que seguirá “basado en el diálogo y el respeto”, y trasladó su apoyo al nuevo alcalde, quien contará con el respaldo de los tres concejales socialistas.
Desde la oposición, la portavoz del Partido Popular, Esther Hernández, fue muy crítica con la gestión del actual grupo de gobierno. A su juicio, ha faltado “un proyecto sólido, con rumbo, gestión y la capacidad real para dar respuesta a los problemas de los vecinos”. Además, denunció una “situación compleja y preocupante” en el municipio, con retrasos de hasta dos años en el pago a autónomos y proveedores, una deuda cercana a los tres millones de euros y una Oficina Técnica “sin personal jurídico lo que bloquea la concesión de licencias”, además del cierre de servicios “esenciales” como la Oficina de Recaudación.
Por su parte, Candelaria Umpiérrez, que renunció también a su acta de concejala, entregó el bastón de mando al nuevo alcalde y le deseó suerte en esta nueva etapa, pidiendo seguir trabajando por “el bienestar del municipio y de los vecinos”.




