Canarias recibirá parte de los 7.000 millones del nuevo Plan Estatal de Vivienda para combatir la crisis habitacional
El Gobierno central asumirá todo el esfuerzo presupuestario de 2025 para garantizar que las islas puedan implementar las ayudas sin demora, con especial atención a los jóvenes y colectivos vulnerables de Fuerteventura
María C.
21 de abril de 2026 a las 15:12
Un plan triplicado para las necesidades insulares
El Consejo de Ministros ha aprobado este martes el Plan Estatal de Vivienda 2026-2030, que destinará 7.000 millones de euros a nivel nacional para impulsar la construcción de vivienda pública y asequible, con especial impacto en territorios como Canarias y Fuerteventura, donde la crisis habitacional afecta gravemente a la población local. La inversión triplica el presupuesto del plan anterior, una medida que responde directamente a las necesidades de las comunidades autónomas más afectadas por la especulación inmobiliaria.
La ministra de Vivienda y Agenda Urbana, Isabel Rodríguez, ha garantizado que «ningún euro de financiación que ponemos encima de la mesa vaya para la especulación, sino para el derecho a la vivienda», una declaración especialmente relevante para Fuerteventura, donde los precios del alquiler han expulsado a numerosas familias locales debido a la presión del turismo y la inversión extranjera.
Distribución estratégica para las islas
El plan establece una distribución clara de los recursos: el 40% del presupuesto se destinará a aumentar la oferta de vivienda protegida de manera permanente, una medida crucial para Canarias donde la escasez de vivienda pública es endémica. Otro 30% irá a la rehabilitación del parque de vivienda existente, lo que permitirá recuperar inmuebles abandonados en las islas para uso residencial. El 30% restante se dedicará a ayudas directas, incluyendo programas de emancipación juvenil y reducción de la carga financiera en zonas tensionadas como las áreas turísticas de Fuerteventura.

Para garantizar la transparencia en la adjudicación de estas viviendas, el plan incluye una cláusula específica que exige procedimientos objetivos y públicos, evitando situaciones como las vividas en otras comunidades donde se han formado colas masivas para acceder a vivienda asequible. «Esto no es un concierto, es un derecho. No son las entradas para un concierto. Por tanto, tienen que existir mecanismos públicos de transparencia que lo garanticen», ha enfatizado la ministra.
Financiación inmediata para Canarias
Aunque el plan establece que el Estado asumirá el 60% de la inversión y las comunidades autónomas el 40% restante, el Gobierno ha anunciado una medida excepcional para el segundo semestre de 2025: la Administración General asumirá todo el esfuerzo presupuestario de este año. Esta decisión elimina cualquier barrera económica para que Canarias pueda comenzar a implementar las medidas de forma inmediata, sin esperar a la aportación autonómica.
La ministra ha sido contundente al respecto: «Es un plan muy importante que creo que va a ser muy útil como solución al problema de la vivienda, no de manera tangencial sino yendo a cambios estructurales que eran muy demandados por la ciudadanía». Esta afirmación cobra especial relevancia en Fuerteventura, donde los cambios estructurales son urgentes para frenar el éxodo de población local hacia otras islas o la península debido a la imposibilidad de acceder a una vivienda digna.
Proceso participativo con garantías jurídicas
El plan ha sido el resultado de un extenso proceso de consulta que ha incluido 28 encuentros con las comunidades autónomas, en los que Canarias ha podido exponer sus necesidades específicas como territorio insular y ultraperiférico. Además, se han recibido 400 aportaciones del sector que han sido incorporadas al documento final, muchas de ellas relacionadas con las particularidades del mercado inmobiliario canario.
El Consejo de Estado ha emitido un dictamen favorable al plan, incluyendo algunas aportaciones que mejoran su aplicación y ofrecen mayor seguridad jurídica. Este respaldo institucional es fundamental para que Canarias pueda desarrollar políticas de vivienda ambiciosas sin temor a posteriores recursos legales que paralicen las iniciativas.



