La asociación vecinal defiende que la catalogación permitiría acceder a ayudas y programas de dinamización comercial, al tiempo que mantiene otras reivindicaciones como el desmantelamiento de la central eléctrica del barrio.
La asociación vecinal Unidos por el Charco reclama la recuperación del barrio como Zona Comercial Abierta (ZCA) de Puerto del Rosario, una figura que consideran “clave” para impulsar la actividad económica y la dinamización del comercio en esta parte histórica de la capital majorera. No en vano, esta demanda forma parte del documento fundacional de la entidad.
Así lo expresó Óscar Hernández este jueves durante una entrevista en el programa La Voz de Fuerteventura de Radio Insular, donde hizo especial hincapié en que esta catalogación permitiría a los comercios del barrio acceder a ayudas y programas de promoción de los que actualmente no se benefician.
“Ser zona comercial abierta no es una cuestión menor”, afirmó, insistiendo en que esta figura permite a los establecimientos acceder a campañas de dinamización, programas de promoción y ayudas económicas que refuerzan la actividad comercial.
El representante vecinal recordó además que la primera edición del programa de dinamización comercial La Noche en Blanco se celebró precisamente en el barrio de El Charco, que hoy se encuentra en una situación de desventaja respecto a otros puntos de la capital que sí cuentan con esta catalogación. “Ser zona comercial abierta te da entrada a diversas ayudas para la dinamización comercial”, señaló.
Desde la asociación aseguran que esta reivindicación cuenta con el respaldo del tejido comercial del barrio, que considera fundamental recuperar esta condición para reforzar su visibilidad y actividad económica. Especialmente en un momento en el que El Charco se ha convertido en una zona prioritaria para nuevos negocios que se están implantando en esta parte de Puerto del Rosario.
Un año de actividad vecinal
A punto de cumplir un año de actividad, la asociación hace balance de su trayectoria y asegura que la respuesta vecinal ha sido muy positiva. El colectivo nació con el objetivo de canalizar las demandas del barrio ante las administraciones públicas.
“Nuestro objetivo es ser portavoces de los vecinos ante el Ayuntamiento y el barrio en sí”, explicó Hernández, quien destacó que la asociación trabaja trasladando incidencias y propuestas relacionadas con servicios, accesibilidad o mantenimiento urbano, demandas habituales entre los residentes.
Entre las reivindicaciones que siguen defendiendo, el colectivo mantiene también la petición de desmantelamiento de la central eléctrica de El Charco y la mejora de infraestructuras en un barrio que, según advierten, presenta un progresivo envejecimiento de su población.
Durante la entrevista, Hernández recordó que la central eléctrica funciona desde 1972. Lo que comenzó como una pequeña instalación de aproximadamente 150 metros cuadrados ha crecido con el paso de las décadas hasta ocupar cerca de 29.000 metros cuadrados en pleno núcleo urbano, condicionando el futuro desarrollo de la capital.
En este sentido, la asociación considera un “hito” reciente la decisión del Gobierno de Canarias de denegar la licencia para la modernización de la central, una resolución que califican de “inédita” y que interpretan como un paso firme hacia su cierre definitivo.
Según explicó el portavoz vecinal, el colectivo mantuvo recientemente una reunión con responsables de la Consejería de Transición Ecológica del Ejecutivo regional, encabezada por el consejero Mariano Zapata. En ese encuentro se explicó que el modelo energético planteado pasa por sustituir la gran central por un sistema descentralizado con varias instalaciones menores distribuidas por la isla, ninguna de ellas en el propio barrio de El Charco.
Hernández avanzó además que el colectivo tiene previsto mantener un nuevo encuentro con el consejero y su equipo el próximo 23 de marzo.
Una cena-fiesta para reforzar la convivencia
La asociación también celebra el respaldo que está recibiendo por parte de los vecinos, algo que se refleja en la organización de una cena-fiesta prevista para el próximo 11 de abril en las instalaciones del club deportivo Herbania, cedidas para este fin.
La iniciativa busca fomentar la convivencia vecinal y recaudar fondos para las actividades del colectivo. La convocatoria ha tenido una respuesta muy positiva por parte de los residentes.
Las 150 entradas puestas inicialmente a la venta se agotaron rápidamente, por lo que la organización ha decidido sacar otras 30 entradas adicionales de forma exprés.
El evento contará además con la colaboración de numerosos comercios de la zona y de otros puntos de Puerto del Rosario, que han aportado premios y apoyos para la celebración.
Sin vocación política
Durante la entrevista, Óscar Hernández también quiso aclarar que la asociación vecinal no tiene intención de entrar en la arena política.
“Puedo garantizar que la asociación se mantenga fuera de la política”, afirmó, insistiendo en que Unidos por el Charco seguirá centrada en trasladar las reivindicaciones del barrio a las administraciones.
En cuanto a su futuro personal, el portavoz reconoció que ha recibido ofrecimientos en otras ocasiones, aunque aseguró que por ahora no se plantea dar el salto a la política, si bien no lo descarta completamente. “En principio estoy muy tranquilo como un ciudadano más echando una mano en lo que se pueda”, señaló.
Hernández añadió que, en caso de decidir presentarse a unas elecciones, abandonaría su papel en la asociación para evitar incompatibilidades.



