La Afilarmónica Majo y Limpio fue la encargada de abrir el Concurso Insular de Murgas con una actuación marcada por el humor clásico, referencias al gobierno local y un segundo tema con un tono más serio, centrado en la situación sanitaria de Fuerteventura. Con su alegoría de piratas y referencias a “David Pan”, la murga arrancó la noche entre bromas y guiños políticos, dejando claro desde el inicio que venían dispuestos a hacer un repaso al municipio.
Desde los primeros compases, el grupo situó el foco en la gestión municipal, recordando que llevan décadas cantando los mismos problemas. “Tantos años cantando y aún criticando temas y más temas y nuestro municipio dice que va mejorando” , cantaron, en una clara referencia a las promesas políticas que, según denunciaron, se repiten sin grandes resultados visibles.
El primer tema se movió entre el humor y la crítica a la lentitud de las obras y los proyectos públicos, ironizando con los plazos administrativos. “¿Cómo van las cosas de Palacio? ¡Despacito!” , corearon, provocando la reacción del público y sintetizando el mensaje principal: los proyectos llegan tarde o se quedan por el camino.
En esa misma línea, cuestionaron la ejecución de infraestructuras, las viviendas públicas y la gestión municipal, señalando que los cambios prometidos apenas se notan. “Y lo único que han cambiado es el baile de la isla del sitio” , ironizaron, criticando lo que consideran una política de imagen más que de resultados.
El segundo tema dio un giro hacia un tono más serio, centrado en la situación sanitaria de la isla. La murga describió listas de espera, falta de especialistas y carencias estructurales. “Como sube la lista de espera, saturado está el personal” , denunciaron, en un mensaje directo sobre el colapso del sistema.
También hicieron referencia a las dificultades de accesibilidad, la falta de ambulancias especializadas y los desplazamientos obligados para recibir atención médica. “A las cinco de la mañana eso no es vivir” , cantaron, en alusión a los pacientes que deben viajar largas distancias para ser atendidos.
El final de la actuación dejó un momento de tensión, cuando desde el escenario se lanzó un mensaje directo al alcalde de La Oliva, criticando su ausencia en el concurso y defendiendo el trabajo de las murgas. El grupo cerró la intervención con una despedida emotiva, dedicada a un miembro fundador ausente, y con un llamamiento a apoyar a todas las agrupaciones.
Con una mezcla de humor, crítica política y reivindicación social, la Afilarmónica Majo y Limpio abrió el concurso con un repertorio reconocible en su estilo, combinando ironía y denuncia en un arranque que marcó el tono de la noche murguera.







La Afilarmónica Majo y Limpio inauguró el Concurso Insular de Murgas con una actuación que combinó humor, crítica política y denuncia social. La murga puso el foco en la gestión municipal de Fuerteventura, criticando la lentitud de las obras públicas, la falta de viviendas y los problemas sanitarios de la isla. El grupo también hizo un llamado a apoyar a todas las murgas y criticó la ausencia del alcalde de La Oliva en el concurso.