El terrero de lucha de Tetir acogió este sábado el acto final de la Liga Cabildo OPC Sumitrans de lucha canaria de Primera Categoría, una cita que combinó el espectáculo deportivo con el reconocimiento al trabajo de base y a las tradiciones que dan sentido al deporte vernáculo en la isla.
La jornada comenzó con la apertura de puertas y la presentación oficial del acto, que dio paso a una exhibición del juego del palo canario a cargo de las escuelas insulares. Sobre la arena se reunieron representantes de las cuatro escuelas activas en Fuerteventura, una disciplina que ha experimentado un notable crecimiento en los últimos años gracias al impulso institucional y al trabajo de los monitores.
Actualmente, el juego del palo cuenta en la isla con más de 500 alumnos y alumnas iniciados en esta práctica tradicional, además de medio centenar de jugadores federados pertenecientes a los cuatro clubes-escuela, situando a Fuerteventura entre las islas con mayor número de practicantes.
El acto sirvió también para rendir homenaje a las escuelas de juego del palo y al personal del programa insular No olvides lo nuestro, que cumple 25 años promoviendo los deportes autóctonos y los juegos tradicionales canarios en la isla. Este programa ha sido clave para introducir estas disciplinas en los centros educativos y en actividades públicas, consolidando una base generacional para el futuro.
Durante la ceremonia, el Cabildo distinguió igualmente a jóvenes promesas de la lucha canaria majorera que han destacado a nivel regional, así como a los medios de comunicación que difunden este deporte. Posteriormente, la Federación Insular entregó reconocimientos a las empresas patrocinadoras de la liga y al propio Cabildo por su apoyo continuado a la competición.
Uno de los momentos más emotivos llegó cuando se pidió el aplauso del público para los luchadores de las categorías base que habían alcanzado la final del torneo Alfredo Martín. Los jóvenes, presentes en el terrero, recibieron el reconocimiento de la grada como símbolo del relevo generacional que sostiene la lucha canaria en la isla.
Tras los actos protocolarios, el protagonismo pasó a la arena con la luchada final entre el CL Maxorata y el CL Unión Antigua. El ambiente en el terrero fue el de las grandes citas, con un público entregado y una confrontación que respondió a la expectación generada durante toda la temporada.
Antes del inicio de la luchada, se presentó al colectivo arbitral, con Antonio Montañez como árbitro principal, acompañado por los auxiliares Manolo García y Airam Mateos. A continuación, el terrero guardó uno de los momentos más solemnes de la noche con la interpretación del himno de Canarias. Con todo el público en pie y los luchadores ya sobre la arena, la ceremonia sirvió como antesala del enfrentamiento, reforzando el carácter simbólico y tradicional de la final.
En el tramo decisivo del enfrentamiento, además de la caída del puntal Kiren González a manos de Jonay Matoso, también resultó determinante el cruce entre los puntales Pedro Hernández y Tino Matoso. El puntal A del Unión Antigua logró tumbar al puntal C del Maxorata, una acción clave que terminó por inclinar la balanza a favor del conjunto antigüense y sellar la victoria en la final.
El encuentro fue intenso y equilibrado, con alternancias en el marcador y protagonismo de los principales luchadores de ambos equipos. Sin embargo, el momento que marcó el rumbo de la final llegó en el cruce entre los puntales, cuando Jonay Matoso logró tumbar a Kiren González, referente del Maxorata. La caída del puntal rival encendió a la grada y se convirtió en la acción más comentada de la noche.
A partir de ese instante, la luchada entró en su fase decisiva, con los destacados y puntales resolviendo los cruces finales hasta determinar el desenlace de la competición. La velada concluyó con la entrega de trofeos a subcampeones y campeones, poniendo el broche a una noche que fue mucho más que una final.
El acto final de la Liga Cabildo OPC Sumitrans volvió a demostrar que la lucha canaria es mucho más que un deporte: es una expresión cultural, una escuela de valores y un punto de encuentro para varias generaciones de majoreros que mantienen vivo el legado de la arena.







El último acto de la Liga Cabildo Insular de Fuerteventura de lucha canaria se celebró el viernes. Combinó deporte con reconocimiento a las tradiciones y al trabajo de base. Se destacó la popularidad del juego del palo canario, con más de 500 estudiantes y 50 jugadores federados en la isla. Se homenajeó a las escuelas de juego del palo y al programa «No olvides lo nuestro», que promueve deportes autóctonos y juegos tradicionales canarios. Se entregaron reconocimientos a jóvenes promesas, medios de comunicación y patrocinadores. La final de la lucha fue entre CL Unión Antigua y CL Maxorata, con un encuentro intenso y equilibrado.