Canarias cerró el primer mes de 2026 con un balance provisional de seis personas fallecidas por ahogamientos, la mayoría de ellas como consecuencia de golpes de mar en zonas próximas a la costa y con fuerte oleaje. Así lo recoge el informe difundido este domingo por la Canarias, 1500 Km de Costa, que advierte además de que esta cifra podría aumentar en los próximos días, a la espera de que se confirme el desenlace de una mujer desaparecida en Tenerife.
Según detalla la asociación, la mayor parte de las víctimas mortales perdió la vida tras ser arrastrada por el mar mientras se encontraba muy cerca de la orilla, en un contexto marcado por la activación de prealertas y alertas por fenómenos costeros adversos emitidas por el Gobierno de Canarias a lo largo del mes de enero. En concreto, cinco de los seis fallecidos y 23 de los 25 afectados totales se encontraban en el mar o en puntos costeros durante episodios de mala mar oficialmente advertidos.
A estos fallecimientos se suma la desaparición de una mujer de 30 años y origen venezolano, que cayó al agua tras el impacto de una ola en la costa de Tenerife y cuyo cuerpo continúa sin ser localizado, por lo que el balance de víctimas mortales permanece abierto.
El mes de enero concluyó también con un bañista en estado grave, tres personas heridas de carácter moderado, cuatro leves y diez rescates de personas que resultaron ilesas, lo que eleva a 25 el número total de afectados por incidentes acuáticos en Canarias durante el primer mes del año.
En cuanto al perfil de las víctimas mortales, cinco fueron hombres y una mujer. Tres de las personas fallecidas eran adultas, otras dos tenían edades no especificadas y una superaba los 60 años. Por nacionalidades, cinco de los fallecidos identificados eran extranjeros —dos alemanes, un estadounidense y dos personas sin nacionalidad concretada—, mientras que una de las víctimas era española.
El informe distingue también entre los tipos de incidentes. Tres de las muertes se produjeron dentro del epígrafe denominado “otros”, que incluye caídas accidentales al agua desde muelles, acantilados o paseos marítimos, así como accidentes vinculados a actividades deportivas o embarcaciones. Las otras víctimas mortales fueron dos bañistas y un pescador.
El análisis horario revela que el 83 % de los accidentes mortales ocurrieron en horario de tarde, frente a un 17 % registrado por la mañana. En cuanto a la distribución territorial, los fallecimientos se produjeron en Lanzarote, La Gomera, Fuerteventura, Tenerife y Gran Canaria, lo que refleja una afectación extendida por todo el archipiélago.
Las playas fueron el entorno con mayor siniestralidad, concentrando el 68 % de los casos, seguidas de las piscinas naturales (28 %) y, en menor medida, puertos y otras zonas de costa (4 %).
Desde la asociación se subraya, además, que durante el mes de enero se detectaron decenas de imprudencias captadas por ciudadanos y difundidas a través de redes sociales. Estas imágenes, advierten, ponen de manifiesto un elevado número de conductas de riesgo que no solo comprometen la vida de quienes las protagonizan, sino que también ponen en peligro a los efectivos de los servicios de emergencia que deben intervenir en situaciones de rescate, muchas veces en condiciones extremas de mar.





Seis personas murieron ahogadas en Canarias durante enero de 2026, la mayoría debido a golpes de mar en zonas costeras con fuerte oleaje. Los fallecidos, cinco hombres y una mujer, la mayoría extranjeros, fueron arrastrados por el mar cerca de la orilla durante alertas de fenómenos costeros adversos. Además, una mujer desapareció tras ser arrastrada por una ola en Tenerife. Hubo también un bañista en estado grave, tres personas heridas de carácter moderado, cuatro leves y diez rescates de personas ilesas.