Las cofradías de pescadores de Canarias llevaron a cabo este lunes un paro total de la actividad como medida de protesta contra la normativa que regula el control pesquero y que el sector considera inviable para el ejercicio diario de la pesca artesanal y de bajura. La movilización tuvo un seguimiento significativo en Fuerteventura, con concentraciones en Corralejo, Morro Jable y Gran Tarajal, y contó con el respaldo de instituciones insulares y representantes políticos.
El presidente de la Federación Regional de Cofradías de Pescadores de Canarias, Lorenzo Brito Castro, fue claro al exponer el malestar del sector, denunciando que la normativa se ha elaborado sin conocer la realidad del mar ni del oficio. “No se puede legislar de un sillón sentadito sin conocer el mar”, afirmó, reclamando que las administraciones se acerquen a las comunidades pesqueras y busquen fórmulas que permitan trabajar “de forma digna, sin tanto acoso y sin tanta sanción”.
Brito subrayó que el sector no se opone al cumplimiento de normas, pero sí exige que estas sean prudentes y aplicables. En este sentido, criticó especialmente la exigencia del pesaje a bordo, calificándola de “una verdadera locura”. Recordó que las cofradías ya cumplen desde hace años con el decreto de primera venta, mediante el cual todas las capturas se pesan y se comunican diariamente, sin necesidad de añadir nuevos controles que, a su juicio, solo generan inseguridad jurídica y riesgo de sanciones.
Durante el acto, el diputado del Grupo Nacionalista Canario por Fuerteventura, Mario Cabrera, mostró su respaldo al sector y advirtió de las consecuencias de mantener una postura unilateral por parte del Estado. “El sector con esto estaría hundido”, señaló, insistiendo en que los pescadores no pueden afrontar solos esta situación y reclamando que se vuelva a sentar al Ministerio a negociar cambios acordes a la realidad canaria.
La presidenta del Cabildo de Fuerteventura, Lola García, expresó un apoyo rotundo al sector pesquero y denunció el sentimiento de criminalización que, según explicó, trasladan los propios profesionales. “La gente que hace las leyes debería informarse y reunirse con quien realmente sale a la mar y conoce verdaderamente el trabajo que hace”, reclamó, pidiendo al Ministerio que escuche al sector y traslade sus demandas a Europa para frenar la aprobación del reglamento en los términos actuales. García avanzó además que llevará este posicionamiento a la próxima reunión de la FECAI, confiando en un respaldo unánime de los cabildos.
Por su parte, el consejero insular de Sector Primario, Matías Peña, reafirmó el apoyo del Cabildo a la flota pesquera majorera y alertó del creciente número de obstáculos que dificultan la salida al mar. “Es un sector que tenemos que cuidar y por el que tenemos que apostar cada día más”, afirmó, llamando a la unidad de todas las administraciones para afrontar un problema que calificó de “muy grande” para el futuro del sector.
El paro se produce a la espera de una reunión clave en Madrid, de la que las cofradías esperan avances reales. De no producirse cambios, el sector no descarta endurecer las medidas de protesta. “Si no se buscan soluciones, es mejor cerrar la puerta y dedicarnos a otro oficio”, advirtió Brito, lanzando una última reflexión: “Cada vez lo vemos más difícil, cada vez más impedimentos y cada vez más locuras”.







Los pescadores de Canarias han realizado un paro total en protesta contra la normativa que regula el control pesquero, alegando que es inviable para la pesca diaria. Aseguran que la reglamentación ha sido creada sin conocer la realidad del sector y piden al gobierno que se acerque a las comunidades pesqueras para entender su trabajo. También se oponen a la exigencia del pesaje a bordo, calificándola de «una verdadera locura». Advierten que, si no se buscan soluciones, podrían tener que cambiar de oficio.