La Ermita de San Pedro de Alcántara, en La Ampuyenta, fue escenario este jueves de la presentación oficial de los trabajos de restauración realizados en tres de sus lienzos históricos, una intervención impulsada a través del convenio de cooperación entre el área de Patrimonio Cultural del Cabildo de Fuerteventura, que dirige Rayco León, y el Obispado de la Diócesis de Canarias, destinado a la conservación, restauración y divulgación del patrimonio eclesiástico existente en la isla.
Las labores han permitido garantizar la adecuada preservación y puesta en valor de tres lienzos de gran formato, datados en el siglo XVIII, que forman parte de los bienes muebles vinculados a la ermita, declarada Bien de Interés Cultural por su relevancia histórica y patrimonial.
Las obras intervenidas en este proyecto han sido Encuentro Místico y Construcción de un refugio por ángeles, restauradas por la especialista Chus Morante, así como Fundación de un convento por San Pedro Alcántara, cuya restauración fue realizada por Alicia Meosnero-Romanos. Los trabajos se desarrollaron siguiendo criterios técnicos y científicos propios de la conservación-restauración de bienes culturales, respetando la integridad material y estética de las piezas.
Durante el acto, la presidenta del Cabildo de Fuerteventura, Lola García, subrayó la importancia de la conservación y divulgación del patrimonio como “un pilar fundamental” de la acción insular, destacando que el patrimonio eclesiástico “es una parte importante y muy valiosa de nuestro pasado”. Asimismo, puso en valor la labor desarrollada desde el área de Patrimonio Cultural, el trabajo técnico de las restauradoras y la sensibilidad mostrada por el pueblo de La Ampuyenta hacia la protección de su legado histórico.
Por su parte, el concejal de Patrimonio Histórico del Ayuntamiento de Puerto del Rosario, David de León, agradeció el trabajo que se viene realizando desde el Cabildo para la recuperación del patrimonio insular, señalando que su conservación resulta esencial para mantener viva la historia y la identidad del municipio y de la isla. En el acto también estuvieron presentes Loren Castañeyra, redactor de los proyectos técnicos, y el arcipreste de Fuerteventura, Aday García.
Como responsable directa de parte de los trabajos, la restauradora Chus Morante explicó el proceso de intervención desarrollado para recuperar y conservar unas obras de alto valor artístico, histórico y patrimonial. Los tratamientos aplicados incluyeron la limpieza del anverso y reverso mediante procedimientos químicos y mecánicos, la desinsectación y limpieza de los bastidores, el tensado de los lienzos, la consolidación de los estratos de preparación y pictóricos, así como la colocación de injertos en las zonas con pérdidas de soporte y el reentelado en aquellos casos en los que fue necesario.
Asimismo, se llevó a cabo la reintegración cromática de las lagunas de policromía, aplicando un criterio imitativo en las pérdidas de pequeño tamaño y soluciones discernibles en las de mayor entidad. Como fase final de protección, las obras recibieron una capa de barniz aplicada mediante brocha o pulverización, garantizando su correcta conservación a largo plazo.
Esta intervención se suma a otras actuaciones impulsadas en los últimos años para la protección del patrimonio histórico-artístico de Fuerteventura, reforzando la colaboración entre instituciones públicas y la Iglesia para asegurar la transmisión de este legado a las generaciones futuras.




