ADN revelador: las cabras actuales de Canarias descienden de las traídas hace 1.800 años
Una investigación internacional encabezada por la Universidad de La Laguna (ULL) y la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) ha confirmado que las cabras actuales del archipiélago proceden directamente de las introducidas por los primeros pobladores amazigh que colonizaron de forma permanente las islas entre los siglos II y III d. C. El estudio, publicado en la revista científica iScience, analizó 52 genomas mitocondriales completos de restos de cabras hallados en yacimientos de todas las islas, desde contextos indígenas hasta enclaves posteriores a la conquista europea.
Redacción Radio Insular
20 de noviembre de 2025 a las 17:48

Los análisis de carbono 14 sitúan la presencia humana estable —excluyendo la ocupación romana del islote de Lobos entre los siglos I a. C. y I d. C.— en fechas que coinciden con la llegada de comunidades bereberes procedentes del norte de África. La investigación revela que los linajes genéticos de las cabras aborígenes coinciden con los de poblaciones de esa región y de Oriente Medio, lo que confirma un origen común con los primeros habitantes del archipiélago.
Uno de los resultados más llamativos procede del islote de Lobos, donde se hallaron restos de cabras consumidas por los romanos que comparten el mismo ADN que las indígenas. Según la primera autora del estudio, Clara Díaz-Pérez, “el análisis genético demuestra que las cabras de Lobos y las indígenas comparten el mismo ADN mitocondrial”. Esto indicaría, señala, un contacto directo entre ambas ocupaciones y la procedencia local de los animales utilizados en el taller romano de púrpura. “Lo más probable es que los romanos obtuvieran los animales de Fuerteventura o Lanzarote”, añade la investigadora, sin descartar la posibilidad de que fueran adquiridos en el norte de África.
El estudio subraya también que las cabras aborígenes presentaban una baja diversidad genética, resultado del aislamiento insular. La distribución de los tipos de ADN mitocondrial confirma una escasa migración entre islas, salvo ciertas conexiones históricas entre Fuerteventura y Lanzarote.
Para Jonathan Santana, profesor de Prehistoria de la ULPGC y coautor del estudio, la relevancia de estos animales trasciende el ámbito ganadero: “Su estudio no solo nos habla de la ganadería, sino también de cómo las comunidades indígenas canarias gestionaron los recursos y mantuvieron la estabilidad en un medio insular con recursos limitados”, destaca. Las cabras fueron esenciales como fuente de alimento, pero también para la elaboración de vestimentas y herramientas.
Por su parte, Rosa Fregel, investigadora principal del proyecto en la ULL, resalta que estos animales fueron claves para la adaptación humana a un entorno sin grandes mamíferos. “Nuestro estudio demuestra que la ganadería indígena fue muy resiliente, y que las cabras canarias estaban especialmente bien adaptadas para vivir en estas islas, tanto que tras la conquista europea se siguieron aprovechando las mismas poblaciones de cabra durante siglos”, señala.
El proyecto ha sido desarrollado con la colaboración de universidades de Burgos, Trinity College Dublin, Uppsala y la Ludwig-Maximilians-Universität de Múnich, además de museos insulares y empresas de arqueología. Los investigadores destacan la importancia de que este tipo de estudios se lideren desde Canarias para fortalecer la infraestructura científica local y fomentar la divulgación al público general.
La investigación ha sido financiada por los proyectos PALEUCOL y EXPOBIM del Ministerio de Ciencia e Innovación, así como por el proyecto IsoCAN del Consejo Europeo de Investigación.



